La investigación por la denuncia de un presunto bebé desaparecido en Corrientes continúa avanzando y, de acuerdo con los primeros resultados obtenidos por la Justicia y la Policía, los elementos reunidos hasta el momento contradicen el relato de la denunciante.
La causa comenzó luego de que una joven de 24 años se presentara ante la Unidad Fiscal de Investigación Concreta (UFIC) N.º 6, a cargo del fiscal Gustavo Robineau. Allí aseguró que el 11 de marzo había dado a luz, con seis meses de embarazo, en el Hospital Materno Neonatal “Eloísa Torrent de Vidal”. Según su testimonio, el recién nacido permanecía internado y ella lo visitaba todos los días hasta mediados de julio. Además, afirmó que el 18 de julio, al regresar desde Itatí y pasar por el hospital, le informaron que el bebé había fallecido.
El caso tuvo repercusión en medios nacionales, aunque el avance de la investigación comenzó a poner en duda esa versión.
Desde el Hospital Materno Neonatal indicaron que no existe constancia de que la mujer haya dado a luz en ese establecimiento ni de que el supuesto bebé haya nacido allí. A esto se sumaron inconsistencias detectadas por investigadores policiales y peritos forenses, quienes señalaron que la denunciante ofreció respuestas contradictorias, incluso sin poder precisar si el supuesto parto había sido por cesárea o de manera natural.
Los estudios médicos practicados por el Instituto Médico Forense concluyeron que la mujer no presenta rastros compatibles con un parto, ya sea por cesárea o por vía natural. Tampoco se encontraron cicatrices que indiquen una intervención quirúrgica como la que describía.
Otro de los puntos analizados fue una fotografía incorporada al expediente. La imagen, que la denunciante sostuvo que correspondía a un bebé internado en una incubadora del hospital correntino, mostraría equipos médicos que no existen en ese centro de salud. Además, un rastreo realizado en internet determinó que esa fotografía pertenecería al caso de un bebé prematuro de otro país y habría sido tomada hace aproximadamente dos años.
En paralelo, la Policía revisó los registros del hospital y no encontró evidencia de una internación de la mujer ni de un bebé con las características mencionadas en la denuncia. Tampoco aparecen registros de las supuestas visitas diarias que, según ella, realizaba al niño, ni en la documentación del establecimiento ni en las cámaras de seguridad.
Asimismo, el Instituto Forense del Poder Judicial llevó adelante una evaluación psicológica. El informe preliminar incorporado a la causa señala que la mujer presentaría un cuadro de fabulación, es decir, elaboraría situaciones en su mente que luego considera reales.
Todos estos informes forman parte del expediente judicial que instruye el fiscal Gustavo Robineau, en el marco de una causa iniciada por averiguación de posibles delitos. Hasta el momento, la investigación continúa abierta mientras la Justicia analiza las pruebas reunidas.







