Tamara Pourcell sostuvo que la principal hipótesis del juicio es que Loan Danilo Peña fue sustraído y descartó que se haya perdido o que haya sufrido un accidente. También destacó las contradicciones entre los imputados y afirmó que “se está rompiendo el silencio”.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña avanza con nuevas declaraciones y fuertes cruces entre los acusados. En ese contexto, la fiscal Tamara Pourcell sostuvo que los siete imputados por la presunta sustracción del niño conocen qué ocurrió con él y consideró que, poco a poco, las declaraciones de los propios sospechosos están permitiendo reconstruir lo sucedido.
Loan fue visto por última vez en junio de 2024, en la localidad correntina de 9 de Julio. Para la fiscalía, la principal hipótesis no apunta a que el niño se haya perdido ni a un accidente seguido de un supuesto encubrimiento. La acusación sostiene que fue sustraído.
“Loan no se fue solo. Ese botín fue plantado, esas huellas fueron plantadas, alguien lo sacó de ahí, se lo llevó y eso es lo que estamos demostrando en este juicio”, afirmó Pourcell, quien interviene ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
El proceso tiene actualmente diecisiete imputados. Siete de ellos están acusados por la presunta sustracción del menor, mientras que otros están vinculados con integrantes de la Fundación Dupuy que llegaron a Corrientes y permanecieron junto a menores en un hotel de 9 de Julio.
UNA SEMANA CLAVE EN EL JUICIO
La semana que pasó estuvo marcada por las declaraciones de tres personas centrales del expediente: Laudelina Peña, tía de Loan; Antonio Benítez, su marido; y el excomisario Walter Maciel.
Los tres negaron haber tenido responsabilidad en la desaparición del niño, pero durante sus declaraciones terminaron apuntándose entre ellos.
Pourcell consideró que esas diferencias comienzan a ser importantes para la acusación. En declaraciones al programa “Futuro Imperfecto”, conducido por Lorena Maciel en Radio con Vos, sostuvo: “Los siete imputados por la sustracción saben qué pasó con Loan”.
Como ejemplo, mencionó el testimonio de Benítez. “Benítez, en su declaración indagatoria, señala que Laudelina sabía qué pasó, que Pérez y Caillava saben qué pasó. Él también lo sabe”, afirmó.
Todavía quedan más de cien testigos por declarar y también deben realizarse las indagatorias de varios de los acusados. Por esa cantidad de medidas pendientes, el juicio podría prolongarse hasta 2027.
Para la fiscal, las últimas declaraciones muestran que los imputados comenzaron a modificar su estrategia y a responsabilizarse mutuamente.
“Se va rompiendo ese silencio que mantenían entre todos”, señaló.
Y agregó: “Eso es lo que justamente a nosotros nos da la prueba para decir: todos saben qué pasó y es por eso que están empezando a desligarse de responsabilidad y tirarle al otro la responsabilidad”.
LAS PRUEBAS QUE APUNTAN A LOS VEHÍCULOS
La fiscal evitó revelar cuál habría sido el destino de Loan o qué motivo habría llevado a quienes, según la acusación, participaron de su traslado.
Sin embargo, destacó una de las pruebas que considera relevante: la pericia odorológica. Según explicó, ese estudio detectó rastros compatibles con Loan en vehículos relacionados con María Victoria Caillava y Carlos Pérez, quienes todavía no declararon en el debate.
También están pendientes las indagatorias de Daniel Ramírez y Mónica Millapi, pareja amiga de Antonio Benítez y Laudelina Peña. Ambos estuvieron en el almuerzo realizado en El Naranjal, en la vivienda de la abuela de Loan.
Pourcell sostiene que Ramírez, Millapi y Benítez estuvieron con el niño en ese lugar. “¿Cómo puede ser que tres adultos hayan estado con un menor y ni siquiera saben qué pasó?”, cuestionó.
LAS CONTRADICCIONES QUE MARCA LA FISCALÍA
Pérez y Caillava también participaron del almuerzo. Según relató Pourcell, la declaración de Caillava presenta inconsistencias respecto de lo ocurrido al día siguiente de la desaparición.
La mujer habría manifestado que concurrió al hospital de 9 de Julio debido a “un ataque de tos” y que, por encontrarse supuestamente enferma, recibió un medicamento inyectable.
Después, según explicó la fiscal, Caillava y Pérez decidieron viajar hacia Corrientes y Chaco debido a un supuesto tratamiento oncológico que ella debía realizarse. Sin embargo, Pourcell indicó que la médica personal de Caillava declaró que la mujer no se encontraba realizando ningún tratamiento de ese tipo.
La fiscal también hizo referencia a las características de 9 de Julio y sostuvo que, por tratarse de una localidad pequeña, considera poco probable que Loan simplemente se haya perdido.
“He conocido 9 de Julio; no es un lugar grande, es un lugar pequeño. He conocido El Naranjal, las distancias donde se encontró el botín, y es lo que todo el mundo decía que vino a declarar”, manifestó.
A partir de esos elementos, insistió con la hipótesis de la sustracción: “Por eso nosotros decimos: Loan no se fue solo, a Loan lo levantaron y se lo llevaron”.
Y volvió a remarcar uno de los elementos que considera central: “Sabemos que la prueba del olor de Loan está en la camioneta de Pérez y Caillava”.
LA DECLARACIÓN DE LAUDELINA Y LAS ACUSACIONES CONTRA SU EXABOGADO
Durante su declaración, Laudelina Peña se quebró, pidió perdón por haber mentido y responsabilizó a su anterior abogado, José Fernández Codazzi.
La mujer aseguró que el letrado la había manipulado y que la llevó a modificar su versión sobre lo sucedido con Loan. En aquel momento, Laudelina había sostenido la hipótesis de que el niño había sufrido un accidente.
Fernández Codazzi permanece detenido en una causa provincial vinculada con un menor de edad y además enfrenta otro expediente por presuntas estafas ante el Tribunal Oral Federal.
El abogado fue convocado como testigo a pedido de la defensa de Laudelina. Ahora, la fiscalía deberá analizar sus declaraciones y determinar si corresponde promover una acusación por falso testimonio.
Pourcell, además, fue contundente al referirse a las declaraciones realizadas hasta el momento.
“De los que han declarado por ahora, no les creo a ninguno. Me han preguntado si le he creído las lágrimas a Laudelina o a Benítez. A ninguno de los dos le he creído. En Laudelina, inclusive, no he visto ninguna lágrima. Nosotros ya sabemos qué fue lo que pasó, quién nos está mintiendo y quién no”, sostuvo.
DIFERENCIAS ENTRE LOS RELATOS
Para la fiscal, también resultan significativas las diferencias que aparecen entre las versiones de Laudelina y Benítez.
Uno de los ejemplos que mencionó está relacionado con un cuchillo. Según relató Pourcell, Laudelina afirmó que Benítez se lo había entregado, mientras que él declaró que fue llevado por él a la Policía.
La fiscal también rechazó que los padres de Loan hayan ocultado información durante la investigación y aseguró que ambos siempre dijeron la verdad.
Finalmente, Pourcell reconoció que tiene una hipótesis sobre lo que pudo haber ocurrido con el niño, aunque decidió no hacerla pública por el momento.
“Veo su dolor todos los días cuando están hablando de lo que pudo haber pasado con su hijo. Es algo que nosotros todavía estamos trabajando y no quiero decirlo porque sería también muy fuerte escuchar”, explicó.
El juicio continúa ahora con nuevas declaraciones y todavía tiene por delante el testimonio de más de cien personas, además de las indagatorias que restan realizar. Para la fiscalía, cada una de esas intervenciones puede aportar nuevos elementos para determinar qué ocurrió con Loan Danilo Peña.





