MONSEÑOR CANECÍN CELEBRÓ UNA MISA JUNTO A LAS FAMILIAS AFECTADAS POR LA CRECIENTE DEL PARANÁ

El obispo de Goya compartió una celebración religiosa con los vecinos que debieron abandonar sus hogares y refugiarse a la vera de la ruta hacia Puerto Boca. Durante la misa, transmitió un mensaje de fe, esperanza y solidaridad, e invitó a la comunidad cristiana a acompañar a quienes atraviesan las consecuencias de la inundación.

En medio de la difícil situación que viven las familias afectadas por la creciente del río Paraná, monseñor Adolfo Ramón Canecín presidió una celebración de la Santa Misa sobre el camino que conduce a Puerto Boca, en cercanías del arroyo Carumbé.

El obispo diocesano estuvo acompañado por el padre Boris Escobar Sejas, párroco de San Roque y San Jacinto, perteneciente a la Congregación del Santísimo Redentor.

La celebración reunió a vecinos que tuvieron que dejar sus viviendas por el avance del agua y establecerse provisoriamente junto a la ruta. En ese contexto, la misa se convirtió en un espacio para compartir oraciones, fortalecer la fe y renovar la esperanza frente a las dificultades.

Durante el encuentro, los fieles realizaron una procesión con las imágenes de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la Virgen de Itatí y Santa Catalina, expresando su devoción y confianza en la protección de Dios y de María.

UN MENSAJE DE FE Y ESPERANZA

En su reflexión, monseñor Canecín invitó a rezar por los fieles difuntos y recordó la esperanza cristiana en la Resurrección y en la promesa de una tierra nueva.

También citó una conocida expresión del padre Julián Zini: «La vida es una y se hace eternidad».

El obispo llamó a confiar en las enseñanzas de Jesús y en su promesa de estar presente cuando dos o más personas se reúnen en su nombre. Además, pidió a Dios que vuelva a caminar sobre las aguas y que, si es para su gloria, pueda detenerse el crecimiento del río.

«TENEMOS COSAS BUENAS PARA DAR»

Uno de los mensajes centrales de la celebración estuvo relacionado con la solidaridad y la importancia de ayudar a quienes más lo necesitan.

Canecín recordó una frase del papa Francisco: «Si vos ponés lo mejor de vos, vas a ayudar a que ese mundo sea distinto».

A partir de esa reflexión, invitó a los cristianos de Goya a no permanecer indiferentes frente a la situación de las familias que sufren las consecuencias de la inundación.

«En estas circunstancias, aquí, al borde de la ruta, tenemos cosas buenas para dar. ¡Qué lindo que todos los cristianos de Goya puedan dar de sí en este momento! Que no nos perdamos la oportunidad de dar lo mejor de nosotros para el bien de los hermanos», expresó.

La celebración dejó un mensaje de acompañamiento y cercanía con las familias afectadas, poniendo el acento en la fe, la solidaridad y el compromiso comunitario en medio de la emergencia hídrica.