Una cabo de la Policía de Corrientes, de 29 años, fue víctima de una brutal agresión por parte de su pareja luego de participar de una fiesta por el aniversario de la fuerza en Saladas. El ataque ocurrió el viernes por la noche y, según relató su hermana, se extendió desde el automóvil en el que el hombre la trasladaba hasta la vivienda familiar, donde sus dos hijos fueron testigos de la violencia.
La mujer, identificada como “M”, presta servicios en la ciudad de Saladas. Después de asistir al festejo por el Día de la Policía, su pareja, Lorenzo Antonio Fiol, habría ido a buscarla y, de acuerdo con el relato de la familia, comenzó a agredirla.
Raquel, hermana de la víctima, contó en Radio Sudamericana que el hombre la trasladó en un automóvil perteneciente a un hermano de M y continuó golpeándola mientras manejaba. La violencia habría sido de tal magnitud que la mujer perdió el conocimiento.
Según las versiones que recibió la familia, durante el trayecto Fiol habría intentado incluso estrellar el vehículo contra un poste ubicado sobre la ruta. La maniobra no se concretó porque otro automóvil circulaba por el lugar.
En un momento, M logró bajar del vehículo, pero el hombre habría vuelto a introducirla por la fuerza para continuar con la agresión. Finalmente, ambos llegaron hasta una vivienda del barrio Vélez Sarsfield, donde el ataque continuó.
Ya en la casa, el agresor habría golpeado nuevamente a la mujer hasta dejarla inconsciente. Raquel relató que M quedó tendida junto a la cama donde dormía uno de sus hijos.
El niño, de 10 años, fue quien advirtió la situación y llamó a su abuela. Según el relato de la familia, le pidió que fuera rápidamente a la vivienda porque su mamá estaba muerta.
Cuando la abuela llegó, tuvo que enfrentarse con el agresor para poder ingresar a la casa y pedir ayuda. Luego llamó a la Policía y a una ambulancia para que asistieran a su hija.
“Mi mamá la encontró toda golpeada y cuando llaman a la Policía y se lo llevan, él decía que no le importaba porque el padre lo iba a sacar de la cárcel”, relató Raquel.
M tiene dos hijos, una niña de 7 años y un varón de 10, quienes quedaron expuestos a la situación de violencia. Por ese motivo, la familia también pidió asistencia psicológica tanto para la mujer como para los chicos.
La víctima fue trasladada al hospital durante la noche del viernes. Allí le realizaron una tomografía y se constataron traumatismos de cráneo y mandíbula producto de los golpes. Permaneció internada hasta el domingo, cuando recibió el alta médica.
Sin embargo, según explicó su hermana, el estado de salud de M seguía siendo delicado. “Ella no podía caminar porque se marea y le duele mucho la cabeza”, contó.
Respecto del acusado, Raquel señaló que habría recuperado la libertad luego del pago de una fianza, aunque aclaró que la familia no contaba con confirmación oficial sobre ese dato.
La mujer también recordó que no se trataría del primer episodio de violencia dentro de la pareja. Según contó, ya habían tenido conflictos anteriormente y en una oportunidad M incluso se había ido a vivir durante un tiempo con su madre después de sufrir otro hecho de violencia.
Ahora, la familia busca acompañar a la cabo durante su recuperación y reclama contención psicológica para ella y sus hijos, que además de atravesar el episodio quedaron como testigos directos de una situación de extrema violencia.





