La actividad industrial volvió a mostrar señales de retroceso durante julio y, esta vez, las pequeñas y medianas empresas quedaron entre las más golpeadas. Una de cada dos compañías relevadas informó una caída en sus ventas internas, mientras que casi la mitad de las micro y pequeñas empresas también redujo su nivel de producción.
El dato surge del Monitor de Desempeño Industrial (MDI) que elabora la Unión Industrial Argentina (UIA), un indicador utilizado para anticipar cómo evoluciona la actividad del sector. En julio, el índice se ubicó en 40,4 puntos, lo que significó una baja del 3,1% frente al relevamiento anterior y un retroceso del 4,7% en comparación con julio de 2025.
El resultado vuelve a mostrar un escenario complicado para la industria y contrasta con las recientes declaraciones del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, quienes habían defendido el rumbo económico y señalado que el consumo se encontraba en “niveles récord”.
UNA CAÍDA QUE ALCANZÓ A TODA LA INDUSTRIA
El relevamiento de la UIA mostró además que ninguno de los sectores analizados logró superar los 50 puntos, límite que marca el ingreso a la zona de contracción de la actividad.
La debilidad, por lo tanto, no quedó concentrada en un solo rubro. Los registros más bajos correspondieron a Confecciones, cuero y calzado; Textiles; y Minerales no metálicos, tres sectores que aparecen entre los más afectados por el escenario industrial actual.
En cuanto a la producción, el informe señala que las empresas que atravesaron una disminución volvieron a ser ampliamente superiores a aquellas que consiguieron incrementar su actividad. El 42,9% de las compañías relevadas informó una caída, mientras que apenas el 20,9% registró una mejora.
La comparación con junio tampoco muestra una evolución favorable: aumentó la cantidad de empresas que reportaron bajas y se mantuvo prácticamente sin cambios la proporción de firmas que comunicaron subas.
Si se toma el resultado interanual, el panorama también empeoró. La proporción de empresas con caídas aumentó 6,6%, mientras que aquellas que registraron incrementos disminuyeron levemente, con una variación del -1%.
El llamado índice de difusión —que surge de restar el porcentaje de empresas que registraron caídas al porcentaje que tuvo aumentos— quedó en -22%.
LAS PYMES, ENTRE LAS MÁS AFECTADAS
El impacto fue todavía más marcado entre las micro y pequeñas empresas. Según el relevamiento, el 47,8% de estas compañías redujo su producción durante julio, mientras que el 54,8% tuvo una disminución en sus ventas.
El escenario refleja así una situación particularmente compleja para las firmas de menor tamaño, que enfrentan al mismo tiempo dificultades para sostener el nivel productivo y para colocar sus productos en el mercado interno.
LAS VENTAS INTERNAS TAMBIÉN MOSTRARON RETROCESO
El comportamiento de las ventas terminó de completar un cuadro poco alentador. Durante julio, una de cada dos empresas relevadas informó una caída en sus ventas internas. En el otro extremo, solamente el 16,2% aseguró haber registrado un aumento.
Las exportaciones, en cambio, permitieron amortiguar parcialmente el retroceso. La proporción de empresas que informó una caída fue menor que en el mercado interno: 27,7% señaló una disminución, mientras que el 14,6% comunicó un incremento.
Los números del MDI dejan así una señal clara sobre el estado de la actividad industrial en julio: la contracción se mantuvo extendida entre los distintos sectores, las empresas con caídas continuaron superando ampliamente a las que lograron crecer y las pymes volvieron a aparecer entre las más perjudicadas.





