Corrientes empieza a mirar con atención los próximos meses. Los pronósticos meteorológicos anticipan la llegada de un fenómeno de El Niño de intensidad importante y, frente a ese escenario, la provincia ya puso en marcha distintas tareas de prevención.
Así lo explicó este lunes el titular del Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), Sebastián Perborelli, durante una entrevista con “O sea, digamos”, de El Litoral Streaming.
El funcionario contó que el Gobierno provincial comenzó a trabajar antes de que lleguen los períodos de mayores precipitaciones. El objetivo es reducir posibles complicaciones y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales anegamientos.
En ese marco, el ICAA articula tareas con los municipios para realizar mediciones, revisar canales y cauces, adecuar desagües y avanzar en la limpieza de distintos sectores. Los equipos técnicos recorren las zonas, evalúan sus condiciones y elaboran proyectos que luego pueden traducirse en obras concretas.
Un escenario con más precipitaciones
El período en el que históricamente se concentra la mayor cantidad de lluvias en la región se extiende entre septiembre y marzo. Según explicó Perborelli, los registros habituales se ubican entre los 1.500 y 1.600 milímetros anuales.
Pero el escenario asociado a El Niño podría modificar esos valores. Las estimaciones que maneja el organismo provincial contemplan un incremento cercano al 50%, que equivaldría a unos 700 milímetros adicionales.
De todos modos, Perborelli aclaró que todavía no se puede establecer con exactitud en qué momento caerá esa cantidad de agua ni cómo se distribuirán las precipitaciones.
“Lo ideal sería que llueva esos 700 milímetros aproximadamente en el mayor período de tiempo”, señaló, al explicar que la distribución de las lluvias será uno de los puntos determinantes para conocer el impacto que tendrá el fenómeno.
Una preparación que involucra a toda la provincia
La prevención no queda solamente en manos del ICAA. Perborelli explicó que distintas áreas del Gobierno provincial ya participan de las tareas, entre ellas Seguridad, Salud, Educación y Producción, además de Defensa Civil y el Comité de Operaciones de Emergencia.
Los municipios también ocupan un lugar central. Son los primeros en conocer las particularidades de cada localidad y tendrán un papel clave frente a posibles situaciones de anegamiento.
El titular del ICAA explicó que la geografía correntina facilita, en buena parte del territorio, el escurrimiento del agua. Sin embargo, existen sectores donde la acumulación de vegetación y sedimentos puede hacer más lento ese proceso.
Por eso, entre las tareas previstas aparecen la limpieza y adecuación de arroyos y canales, además de la revisión de desagües y alcantarillas para comprobar si cuentan con las dimensiones necesarias para afrontar un mayor volumen de agua.
El pedido a los productores
Ante la posibilidad de un período con exceso de precipitaciones, Perborelli recomendó a los productores tomar decisiones con anticipación y reducir la carga de los campos cuando sea necesario.
En ese punto, destacó las herramientas desarrolladas por el INTA, que permiten calcular la capacidad de carga de los establecimientos y analizar diferentes escenarios.
Entre las alternativas posibles mencionó trasladar los animales hacia sectores más altos, disminuir la cantidad de hacienda o vender parte de la producción. La idea es evitar que una eventual inundación encuentre a los establecimientos con una carga difícil de sostener.
El funcionario remarcó que hoy existe una mayor cantidad de información disponible respecto de otros momentos críticos y que ese conocimiento permite anticiparse y tomar decisiones antes de que aparezcan los problemas.
La atención puesta también en el Paraná y el Uruguay
Los grandes ríos de la provincia también forman parte del escenario que se analiza. Perborelli indicó que tanto el Paraná como el Uruguay podrían experimentar crecidas, aunque aclaró que cada uno tiene un comportamiento diferente por las características de sus respectivas cuencas.
Una crecida del río Uruguay podría generar mayores dificultades en localidades como Paso de los Libres, Santo Tomé, Alvear y La Cruz. El Paraná, en cambio, presenta otra dinámica debido principalmente a la amplitud de su cauce.
También señaló que las represas ubicadas aguas arriba están adoptando medidas preventivas para disponer de capacidad suficiente frente a un eventual aumento de los caudales.
Producción y ambiente, otro de los puntos en agenda
Durante la entrevista, Perborelli también se refirió al trabajo del ICAA para acompañar las actividades productivas y, al mismo tiempo, reducir su impacto sobre el ambiente.
Entre los temas mencionados apareció el proyecto de una futura planta de producción de pasta de celulosa en Ituzaingó. Según explicó, la empresa ya presentó el aviso de proyecto y actualmente avanza con los estudios de impacto ambiental.
El proyecto definitivo podría ingresar al ICAA durante septiembre. A partir de ese momento comenzaría una nueva etapa de análisis técnico por parte del organismo.
Perborelli destacó además que la iniciativa contempla el posible aprovechamiento de parte de los residuos generados por la actividad forestal que actualmente son quemados. De concretarse, ese uso permitiría reducir ese impacto y darle un destino productivo a esos materiales.
Dónde buscar información
Frente a la posibilidad de un período con lluvias superiores a las habituales, el titular del ICAA recomendó a los productores acercarse en primer lugar a los municipios, donde funcionan áreas relacionadas con la actividad productiva.
También mencionó al INTA, al Ministerio de Producción y al propio ICAA como organismos que forman parte de la red de asistencia e información para anticipar los efectos que podría generar el fenómeno.
“El productor debe tomar decisiones, los municipios deben tomar decisiones, el Gobierno ya tomó también la decisión de acompañar”, sostuvo Perborelli.
Mientras tanto, el Gobierno provincial prevé continuar con reuniones junto a productores y municipios en diferentes puntos de Corrientes. La intención es acercar información, evaluar las condiciones de cada zona y reforzar las medidas de prevención antes de que llegue el período de mayores lluvias.







