PREOCUPACIÓN EN LOS CENTROS DE DIÁLISIS POR LA REDUCCIÓN DE RECURSOS DE PAMI

Los centros de diálisis de todo el país atraviesan una situación que genera creciente preocupación. La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina advirtió que la reducción de los recursos destinados por Pami al tratamiento renal está poniendo en tensión la continuidad de las prestaciones para miles de pacientes.

A través de un comunicado difundido este lunes, la entidad señaló que el problema alcanza a más de 200 centros de diálisis distribuidos en distintas provincias y que compromete la atención de aproximadamente 4.700 afiliados de Pami que necesitan este tratamiento.

El principal reclamo está relacionado con el denominado módulo Pami, que establece, entre otros aspectos, el monto que la obra social abona por cada sesión de diálisis. Según la Confederación, ese valor no fue actualizado durante el último año y medio y, además, sufrió una reducción del 8%.

El escenario se vuelve todavía más complejo frente al aumento de los costos. La entidad recordó que la inflación fue del 33,1% durante 2025 y del 19,3% en lo que va del año, por lo que los especialistas reclaman una recomposición cercana al 50% para recuperar y actualizar el valor de una práctica considerada de alta complejidad.

LOS CENTROS DEL INTERIOR, ENTRE LOS MÁS AFECTADOS

Desde la Confederación explicaron que durante los últimos meses se realizaron distintas gestiones ante las autoridades de Pami con el objetivo de conseguir una actualización del valor de las prestaciones. Sin embargo, aseguran que hasta el momento no obtuvieron una respuesta que permita resolver la situación.

El impacto, según remarcaron, es todavía mayor en los centros ubicados en el interior del país. En esos establecimientos, Pami exige afrontar gastos adicionales vinculados con el traslado de los pacientes, las cirugías vasculares que deben realizarse antes de comenzar la diálisis y hasta la alimentación.

Se trata de costos que, además, registran actualizaciones frecuentes y que terminan incrementando todavía más los gastos que deben afrontar los centros.

La Confederación sostuvo que el sector enfrenta cada vez mayores dificultades para mantener el funcionamiento de las prácticas y cuestionó que durante más de un año no haya recibido una respuesta concreta por parte de las autoridades del Instituto.

A pesar de este escenario, los especialistas señalaron que existe voluntad de continuar brindando atención médica mientras las condiciones lo permitan. Al mismo tiempo, reclamaron a Pami que intervenga con urgencia para encontrar una solución a la crisis que atraviesan los centros de diálisis.

El planteo pone nuevamente en el centro de la discusión el financiamiento de un tratamiento indispensable para miles de pacientes y la necesidad de garantizar que las prestaciones puedan sostenerse en todo el territorio nacional.