Javier Milei volvió a defender el rumbo de su gestión económica y, durante un discurso de 58 minutos, repasó cifras de inflación, crecimiento, pobreza, deuda y empleo. Pero también abrió otro frente de discusión al relacionar la caída de la natalidad con las dificultades para expandir la economía y el sistema previsional, con fuertes críticas al movimiento que impulsó la legalización del aborto.
El presidente Javier Milei sostuvo que Argentina atraviesa una situación demográfica que, a su entender, ya tiene consecuencias económicas. En ese marco, lanzó una dura crítica contra quienes impulsaron el aborto legal y afirmó que el país “está pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”.
El mandatario vinculó la menor cantidad de nacimientos con el crecimiento de la economía y con el funcionamiento futuro del sistema previsional. Según explicó, la falta de una tasa de crecimiento poblacional suficiente afecta la disponibilidad de trabajadores y también la relación entre quienes aportan y quienes reciben jubilaciones.
Al profundizar sobre el tema, Milei afirmó: “Hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y de natalidad que permite la reposición. Por lo tanto, esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento. Y ni les cuento en términos de sistema previsional”.
Sus declaraciones se dieron mientras repasaba los principales objetivos que, según sostuvo, marcaron su gestión desde el comienzo.
“Mi mandato fue bajar la inflación y hacer crecer la economía. Bueno, digo, yo voy a cumplir con mi mandato”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que todavía quedan problemas por resolver. “¿Falta? Sí, claro que falta un montón. La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia argentina”, sostuvo ante el aplauso del auditorio.
EL BALANCE ECONÓMICO QUE HIZO EL PRESIDENTE
Durante su exposición, Milei dedicó buena parte del discurso a comparar distintos indicadores económicos con los registrados durante gobiernos anteriores.
Al referirse a la inflación, aseguró: “Nosotros la recibimos en 211,4% y está viajando al 31,5; es decir, bajamos 85% de la inflación”.
En esa comparación también cuestionó la evolución de los precios durante las administraciones de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández.
“La inflación con la que asumió Cristina Kirchner fue con el 8,5% y entregó 26,9; es decir, la aceleró en un 216,5%. En el caso de Mauricio Macri, la recibió en 26,9 y la entregó en 53,8, es decir, la duplicó. Y la inflación con la que asumió Alberto Fernández: 53,8% y la entregó 211%, es decir que la incrementó en un 292,9 por ciento”, señaló.
El dato sobre Macri tuvo una particularidad política, ya que se conoció en un contexto en el que el PRO y La Libertad Avanza negocian un acuerdo electoral.
Milei también puso el foco en los precios mayoristas. Recordó que, cuando comenzó su gobierno, la inflación mayorista había llegado al 54% en diciembre, mientras que, según sus palabras, el registro de julio comenzó con cero y terminó en 0,8%.
En ese punto, recordó además una promesa personal: había anticipado que realizaría un nuevo recital cuando el índice de inflación comenzara con cero. Según contó, parte de su equipo ya le respondió que estaba trabajando en esa posibilidad.
CRECIMIENTO, AJUSTE Y POBREZA
El Presidente también defendió la evolución de la actividad económica después del fuerte ajuste aplicado al comienzo de su gestión.
“Cuando tomamos el EMAE desestacionalizado, en diciembre del 23 y miramos qué pasó en el 24, crecimos 6% a pesar de haber hecho el ajuste más grande de la historia de la humanidad”, afirmó.
Luego agregó otro dato para respaldar su evaluación: “Argentina creció el 4%. Es decir, en los dos primeros años acumulamos una expansión de más de diez puntos porcentuales”.
Milei también vinculó el resultado económico con el ajuste fiscal. Según sostuvo, el Gobierno recibió un déficit consolidado equivalente a 15 puntos del PBI y aplicó un recorte de la misma magnitud.
“Llegamos con un déficit consolidado de 15 puntos del PBI. Hicimos un ajuste de 15 puntos del PBI, le devolvimos a los argentinos 15 puntos del PBI”, expresó.
En la misma línea, aseguró que la reducción de impuestos alcanzó una magnitud equivalente a USD 100 mil millones.
“Bajamos impuestos por tres, con lo cual le devolvimos a los argentinos USD 100 mil millones. Sacamos de más de 14 millones de personas de la pobreza”, sostuvo.
También destacó la evolución de los indicadores sociales. Según los números que presentó, la indigencia bajó del 20% al 6%, mientras que la pobreza infantil pasó del 70% al 42%.
Otro de los puntos mencionados fue la relación entre deuda y producto. Milei afirmó que, si se elimina el efecto de la deuda dentro del sector público, el indicador pasó del 100% del PBI a menos del 40%.
Como contrapartida, destacó la caída del riesgo país. Según señaló, cuando asumió se encontraba en niveles cercanos a los 3.000 puntos y actualmente se ubica entre los 450 y 500.
LA DEFENSA DEL MODELO FRENTE A LAS CRÍTICAS POR EL CIERRE DE EMPRESAS
Otro tramo del discurso estuvo dedicado a responder a quienes cuestionan el impacto de la apertura económica y la desregulación sobre las empresas.
Milei reconoció que algunas compañías desaparecieron, pero sostuvo que ese dato debe analizarse junto con la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo.
“Es cierto que desaparecen empresas, sí, pero desaparecen empresas de una sola persona. Y aparecen empresas que contratan de repente diez personas”, afirmó.
Para el Presidente, concentrarse únicamente en las empresas que cierran representa una mirada parcial y calificó ese enfoque como “deshonesto intelectualmente”.
Su argumento fue que para evaluar el impacto real del modelo económico hay que observar al mismo tiempo cuántas empresas desaparecen y cuántas nuevas compañías comienzan a funcionar.
Como respaldo, utilizó el nivel de desempleo.
“Si fuera tan así que son todas las que cierran y no abre ninguna, tendría que estar volando el desempleo y el desempleo no está volando. Está en 7,8%”, señaló.
Milei también cuestionó la manera en que, según su visión, se analiza el mercado laboral cuando se observa exclusivamente el empleo formal.
Advirtió que el sector informal representa el 50% del mercado laboral y aseguró que allí se registró una mejora salarial superior al 40%.
“Solamente mirar esos dos sectores ustedes saben que es deshonesto intelectualmente”, insistió.
Así, el discurso presidencial combinó una defensa de los resultados económicos de su administración con una advertencia sobre los problemas sociales y demográficos que, según Milei, todavía enfrenta el país. Entre inflación, crecimiento, empleo, pobreza y sistema previsional, el Presidente volvió a plantear que su gestión está atravesando una etapa de transformación profunda y que, pese a reconocer que “falta un montón”, considera que el rumbo general de la economía es positivo.







