Una frase de Patricia Bullrich abrió un nuevo cruce político con Máximo Kirchner. La senadora de La Libertad Avanza había dicho que aceptaría tomar un café con Cristina Kirchner, pero descartó hacerlo con su hijo. El líder de La Cámpora respondió con sarcasmo y aprovechó para cuestionar la trayectoria política de la exministra de Seguridad.
“Yo tomo té, no tomo café. Té amargo, que es una costumbre que me viene del sur”, respondió Kirchner durante una entrevista con el canal de streaming de Crónica TV.
El comentario surgió después de que Bullrich explicara por qué estaría dispuesta a sentarse a tomar un café con Cristina Kirchner, pero no con el diputado nacional de Unión por la Patria. Según la senadora libertaria, Máximo es “cerrado y el guardián de una ideología fracasada”.
La respuesta del dirigente kirchnerista no quedó solamente en la ironía. Kirchner cuestionó qué entiende Bullrich por una “ideología fracasada” y repasó distintos momentos de la carrera política de la actual legisladora.
“Es complejo saber a qué se refiere con una ideología fracasada porque es alguien que fracasó con Mauricio Macri, con Fernando De la Rúa y ahora con Milei”, afirmó.
El diputado también apuntó contra las políticas económicas de los gobiernos que Bullrich integró o acompañó y sostuvo que, según su mirada, no lograron cumplir con las promesas realizadas durante las campañas electorales.
“Como ustedes ven, estas políticas económicas fracasan. Fracasan en términos de lo que proponen ellos en campaña, que es mejorar la calidad de vida de la gente”, sostuvo.
Y agregó, con tono irónico: “Por ahí para sus intereses no confesables les va muy bien”.
LA DEFENSA DEL KIRCHNERISMO
Máximo Kirchner también defendió el período comprendido entre 2003 y 2015 y cuestionó que se lo defina como una etapa de fracaso.
“A qué se refiere con una ideología fracasada no tengo la más mínima idea. Sí sé que los 12 años entre 2003 y 2015 fueron mucho mejores que los años que siguieron al 2015 a la fecha”, afirmó.
Para el dirigente de La Cámpora, tampoco resulta razonable hablar de fracaso cuando, según su interpretación, una parte importante de la sociedad tenía durante esos años un nivel de vida diferente al actual.
Kirchner consideró además que la distinción que hizo Bullrich entre él y Cristina Kirchner responde a una estrategia para reforzar las “estigmatizaciones” que, según sostuvo, existen alrededor de su figura.
“En lo que a mí respecta siempre hablé con todos y todas. En última instancia, tenés que tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, lo tenés que tomar más allá de tus gustos personales”, planteó.
EL RECUERDO DE BULLRICH EN EL PERONISMO
En otro tramo de la entrevista, Kirchner puso el foco en los distintos espacios políticos por los que pasó Bullrich a lo largo de su carrera.
“Gatopardismo” fue el concepto que utilizó para describir los cambios de partido y de espacio político que, según él, caracterizaron la trayectoria de la actual senadora.
“No sé cuál Bullrich habla, si la Bullrich de De la Rúa, la Bullrich de Macri, la Bullrich de Milei”, señaló.
Pero después llevó el recuerdo mucho más atrás y mencionó una etapa en la que, según relató, conoció a Bullrich vinculada al peronismo.
“O la Bullrich que yo conocí de chiquito yendo a Río Gallegos como dirigente de la Juventud Peronista a ver a Néstor y Cristina”, recordó.
Incluso aseguró conservar una fotografía de aquella época, en la que aparecen Bullrich y Cristina Kirchner conversando en un café de Río Gallegos.
“Es más, tengo una foto muy linda de Río Gallegos en un café donde están las dos sentadas charlando. Imaginate, estamos hablando de una Cristina que tendría 32, 33 años, una foto del 85, 86, siempre la tengo a esa foto ahí”, relató.
El cruce, que comenzó con la posibilidad o no de compartir un café, terminó convirtiéndose en una discusión más amplia sobre las trayectorias políticas de Bullrich y Kirchner, el legado del kirchnerismo y las distintas alianzas que atravesaron la política argentina durante las últimas décadas.








