DENUNCIAS CONTRA UN SACERDOTE EN CÓRDOBA: FAMILIAS ASEGURAN QUE LOS NIÑOS ERAN VIGILADOS Y EXIGEN AVANCES EN LA INVESTIGACIÓN

Una madre de un niño que denunció haber sido víctima de presuntos abusos sexuales por parte del sacerdote cordobés Alejandro Nicola afirmó que su hijo sufrió graves secuelas emocionales y aseguró que el religioso “vigilaba y controlaba” a los menores dentro de una institución educativa de Villa Carlos Paz. Hasta el momento se registraron ocho denuncias, aunque las familias sostienen que podría haber más casos y cuestionan la falta de avances en la causa.

Mariana —nombre ficticio utilizado para resguardar su identidad— relató a la Agencia Noticias Argentinas que su hijo comenzó a mostrar cambios de conducta hace más de un año. Según explicó, el niño presentaba alteraciones en su personalidad y estado de ánimo, se volvía agresivo durante los cumpleaños y partidos de fútbol, tenía dificultades para dormir y sufría frecuentes pesadillas.

La mujer también contó que su hijo comenzó a padecer problemas para controlar los esfínteres, atravesaba largos episodios de llanto sin poder expresar qué le ocurría y vivía con miedo. Recién después de iniciar un tratamiento psicológico logró contar lo que, según denunció, había vivido. Afirmó que el sacerdote abusaba de él y lo amenazaba para que guardara silencio.

De acuerdo con su testimonio, el niño le explicó que dentro de la escuela había una vivienda donde residía el sacerdote y que este conocía todos los movimientos de los alumnos porque los observaba y controlaba constantemente.

Tras escuchar el relato, Mariana se reunió con la directora y la vicedirectora del establecimiento. Junto a ellas recorrió el lugar señalado por su hijo y comprobó que allí vivía el párroco. Luego presentó la denuncia ante la Justicia y continuó acompañando a su hijo con asistencia psicológica, además de realizar presentaciones ante el Polo Integral de la Mujer y la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF).

La madre expresó su indignación porque, según sostuvo, el sacerdote continúa en libertad mientras avanza la investigación. También afirmó que todas las familias afectadas sienten impotencia al considerar que el religioso permanece protegido.

Otro de los testimonios corresponde a Ariel —también un nombre ficticio—, padre de una niña que igualmente denunció al sacerdote. Según contó, su hija identificó a Alejandro Nicola y aseguró que los menores eran vigilados mediante cámaras y drones.

El hombre relató que, hacia diciembre de 2025, varios chicos comenzaron a reconocer al sacerdote como “el monstruo”. Según explicó, los niños decían que habían sido amenazados para no contar lo ocurrido y que algunos temían por sus propias vidas o por la de sus padres.

Ariel señaló que, en un principio, desconocían lo sucedido y recurrieron a profesionales de la salud. A partir del tratamiento, su hija empezó a expresar lo vivido mediante dibujos, en los que relataba situaciones ocurridas en los baños de la institución y describía presuntos hechos de abuso de índole sexual.

La denuncia de esa familia fue presentada en abril y, según explicó el padre, durante la investigación surgió el testimonio de otro menor mencionado por su hija.

El hombre también indicó que el sacerdote reside dentro del predio donde funciona el jardín de infantes de una institución educativa de Villa Carlos Paz que cuenta con aproximadamente 2.600 alumnos entre los niveles inicial, primario y secundario. Aseguró que esa situación le permitía conocer los horarios de todos los estudiantes, por lo que las denuncias involucran a niños de distintos turnos y edades.

Además, cuestionó la falta de avances judiciales y sostuvo que, hasta el mes pasado, el sacerdote ni siquiera había sido formalmente acusado o imputado. También criticó a la Iglesia, al considerar que el religioso continúa siendo respaldado por las autoridades eclesiásticas, y manifestó su malestar por una misa celebrada en la Catedral de Córdoba.

Según indicó Ariel, actualmente existen ocho denuncias presentadas ante la Justicia y no descartan que se sume una novena. Sin embargo, las familias creen que la cantidad de víctimas podría ser mucho mayor.

Mientras la investigación continúa, los denunciantes reclaman que la Justicia actúe con mayor rapidez para esclarecer los hechos. También expresan su preocupación porque, según afirman, el sacerdote Alejandro Nicola sigue en libertad y continúa celebrando misas en la provincia de Córdoba.