Los temporales que comenzaron el jueves dejaron un fuerte impacto en distintos puntos de Misiones. El granizo, los intensos vientos y las lluvias provocaron daños en viviendas, caminos y servicios, con casi 500 familias afectadas en nueve municipios. La situación más grave se registró en el norte provincial.
Frente a este escenario, el Gobierno de Misiones mantiene activos los operativos de asistencia, relevamiento y reconstrucción, en coordinación con los municipios. El trabajo se desarrolla dentro del Plan Integral de Prevención, Contingencia y Respuesta, con el objetivo de atender primero las necesidades más urgentes y, al mismo tiempo, avanzar en la recuperación de los hogares y la infraestructura dañada.
Uno de los casos más graves ocurrió en Cruce Caballero, en el municipio de San Pedro, donde un fenómeno meteorológico con características de tornado provocó importantes destrozos. Allí, 22 familias resultaron damnificadas y hubo una víctima fatal. La fuerza de los vientos ocasionó daños severos y, en varios casos, pérdidas totales en las viviendas.
Ante la emergencia, personal de Protección Civil y del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) llegó hasta el lugar para asistir a las familias. Entre los elementos distribuidos se encuentran materiales para reparar techos, chapas, colchones, maderas, frazadas y módulos alimentarios.
La tarea se realiza junto con las autoridades municipales, que llevan adelante los relevamientos casa por casa para determinar los daños y conocer qué necesita cada familia. Con esa información se organiza la entrega de recursos y se planifican las tareas de reconstrucción.
RECONSTRUYEN EL SERVICIO ELÉCTRICO
La emergencia también alcanzó la infraestructura eléctrica de Cruce Caballero. Cuadrillas de Energía de Misiones trabajan en la recuperación del tendido que fue destruido por los fuertes vientos.
Los trabajos incluyen la colocación de nuevos postes y cables y el reemplazo de los elementos que quedaron inutilizados. La reconstrucción del sistema eléctrico avanza en paralelo con la reparación de las viviendas, debido a la magnitud de los daños provocados por el temporal.
DESPLIEGUE POLICIAL EN LAS LOCALIDADES AFECTADAS
La Policía de Misiones también reforzó su presencia en las zonas alcanzadas por las tormentas, principalmente en Eldorado y otros sectores del norte provincial.
En San Antonio, los efectivos realizaron tareas preventivas luego de que varios postes cayeran sobre la Ruta Nacional 101. Además, en las zonas rurales golpeadas por el tornado participaron de los relevamientos y acompañaron las tareas de asistencia a los damnificados.
El operativo permitió coordinar las acciones de seguridad con los trabajos realizados por los organismos provinciales y los municipios, especialmente en sectores donde hubo daños sobre viviendas, caminos y distintas estructuras.
EL RÍO URUGUAY TAMBIÉN ESTUVO BAJO VIGILANCIA
Mientras se atendían las consecuencias de los temporales, en El Soberbio también se mantuvo un operativo preventivo debido a la crecida del río Uruguay.
La Policía de Misiones formó parte del Comité de Crisis encargado de seguir la evolución del río hasta comprobar su descenso. El monitoreo se mantuvo hasta que el nivel llegó a 7,80 metros, lo que permitió rehabilitar el paso fronterizo con Porto Soberbo.
Toda esta respuesta forma parte del esquema provincial diseñado para enfrentar los posibles efectos asociados al fenómeno El Niño, que contempla tanto la atención de emergencias como el seguimiento anticipado de las condiciones meteorológicas.
UN PLAN PARA ANTICIPARSE A NUEVAS EMERGENCIAS
El Plan Integral de Prevención, Contingencia y Respuesta articula el trabajo del Ministerio Coordinador de Gabinete, la Subsecretaría de Protección Civil, distintos organismos provinciales, los municipios y las fuerzas de seguridad.
Una de las principales herramientas es el monitoreo permanente del clima y de las cuencas de los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, además del seguimiento de las lluvias que se producen en las altas cuencas de Brasil. La información permite detectar con anticipación posibles crecidas y preparar los operativos para disminuir el impacto de eventuales inundaciones.
El esquema también contempla la identificación de puntos críticos, protocolos para evacuaciones y refugios, y centros de contención que son coordinados junto con las municipalidades.
En caso de una emergencia, se prevé disponer de transporte, alimentos, elementos básicos y asistencia sanitaria y psicológica para las personas afectadas.
A nivel local, además, funcionan comités de crisis integrados por la Policía de Misiones, Bomberos, Salud Pública y Defensa Civil. Estos equipos están preparados para responder ante situaciones como voladuras de techos, caída de árboles, interrupciones en rutas y puentes o desbordes de arroyos.
Mientras continúan los relevamientos y las tareas de reconstrucción por los últimos temporales, la Provincia mantiene coordinados a los organismos encargados de la asistencia social, la recuperación de viviendas, los servicios públicos y la seguridad.
La respuesta combina así dos frentes: atender a las familias que ya sufrieron las consecuencias del temporal y mantener una vigilancia permanente para anticiparse a nuevos fenómenos y reducir, en la medida de lo posible, su impacto sobre las comunidades.







