SALUD
Paso de los Libres 15 de Abril de 2026
Por : Rolón Javier Adrian
Ahora varios ediles de Paso de los Libres descubren que falta Remediar. Y hacen bien en advertirlo: el recorte va a pegar directo en cada salita, donde miles de vecinos retiran lo básico para vivir. Sin programa, no hay pastillas para la presión, no hay antibióticos, no hay insulina.
Lo que no dicen es que muchos de esos mismos espacios políticos fueron parte del operativo para que este gobierno nacional llegue. Respaldaron un plan de motosierra que hoy destroza la salud pública. Ese plan no salió de un repollo, pasó por el Congreso con el ok de senadores como Peteco Vischi y Camau Espínola, que levantaron la mano por la Ley Bases y por otras normas que recortan derechos a laburantes, a personas con discapacidad y a jubilados.
No sirve posar con cara de preocupación cuando el daño ya está hecho. La responsabilidad no se actúa, se ejerce. El Concejo Deliberante es órgano de control y de representación. Tiene la facultad de impulsar medidas de emergencia, crear fondos especiales, gestionar partidas o diseñar asistencia local para cubrir el bache que deja Nación en los CAPS.
Si bancaste el ajuste, bancá la solución
No se puede ser oficialista del recorte y opositor de las consecuencias. Votaste la motosierra, entonces ayudá a juntar los pedazos. No alcanza con el comunicado ni con la nota al Ejecutivo. Hace falta ordenanza, plata y gestión.
El vecino no se cura con declaraciones. Se cura con blísters. Y si el Remediar se corta porque en el Senado hubo votos de Corrientes, el reclamo local tiene que venir con memoria y con proyecto. Sin memoria es caradurez. Sin proyecto es humo.
La salud no es un escenario
El ajuste tuvo padrinos, tuvo aliados y tuvo aplausos. Ahora que el ajuste tiene la cara de una abuela sin medicación, esos padrinos salen a tuitear indignación.
Defender la salud pública no es sacarse una selfie en la puerta del CAPS. Es no votar leyes que lo desfinancian. Es no aplaudir al que recorta. Es poner la firma cuando hay que frenar el daño, no cuando el daño ya se ve.
Los libreños no piden prensa. Piden los remedios. Y para conseguirlos, primero hay que hacerse cargo del modelo que trajeron.





