Durante dos jornadas, Goya volvió la mirada hacia una parte de su historia que permaneció durante décadas resguardada entre fragmentos de cerámica, restos arqueofaunísticos y otros materiales arqueológicos. En el Museo del Ferrocarril de la ciudad se puso en marcha la primera Jornada de Activación Patrimonial de la Colección Lilia Spinelli, un conjunto de aproximadamente mil piezas reunidas durante las investigaciones que esta arqueóloga aficionada realizó en distintos puntos del Litoral.
La iniciativa fue impulsada por Fragmentos del Litoral junto a la Municipalidad de Goya y reunió a especialistas del Equipo de Arqueología de la UNR (IECH-CONICET, CEIA-FHyA), trabajadoras del Museo del Ferrocarril y vecinos interesados en conocer y preservar el patrimonio local.
El encuentro tuvo como propósito comenzar a establecer criterios comunes para el registro, inventario, documentación y conservación preventiva de la colección. El trabajo permitió poner en diálogo los conocimientos de las especialistas con la experiencia de quienes actualmente tienen bajo su responsabilidad el cuidado de estos materiales.
La actividad había comenzado a tomar forma días antes, cuando el intendente de Goya, Mariano Hormaechea, y el coordinador de Asuntos Culturales, Manuel Zampar, recibieron en la Municipalidad a Josefina Gómez, Juana de Haro y Constanza Tomasella, integrantes de Fragmentos del Litoral. Durante esa reunión, las representantes explicaron los alcances del proyecto que finalmente comenzó a desarrollarse este fin de semana.
Junto a ellas participaron las arqueólogas Dra. Carolina Barboza y Dra. Carolina Píccoli, del Equipo de Arqueología de la UNR (IECH-CONICET, CEIA-FHyA), quienes acompañaron las distintas instancias de trabajo y aprendizaje.
Esta primera experiencia representa apenas el comienzo de un proceso más amplio. La intención es continuar con nuevas acciones de investigación, conservación, interpretación y divulgación que permitan poner en valor la colección y, al mismo tiempo, acercarla a la comunidad.
MEMORIAS DE BARRO Y LAS HUELLAS DE LOS ANTIGUOS HABITANTES DEL LITORAL
La propuesta tuvo además una instancia abierta al público en la Casa del Bicentenario de Goya, donde se desarrolló el encuentro “Memorias de barro: cerámicas de los humedales del Litoral argentino”.
Durante la actividad, las especialistas compartieron información sobre los hallazgos arqueológicos relacionados con las entidades Goya-Malabrigo e Iberá y sobre las comunidades que habitaron estos territorios durante los últimos dos milenios, antes de la catástrofe demográfica y el etnocidio cultural producido con la llegada de los europeos a América.
La colección permite acercarse a diferentes tradiciones culturales que estuvieron presentes en la región. Entre ellas aparecen aquellas vinculadas con poblaciones chaná-timbúes, además de fragmentos cerámicos asociados a poblaciones guaraníes.
En ese pasado, la arcilla tuvo un papel fundamental. Su abundancia en los humedales permitió que fuera utilizada para modificar y habitar el territorio. Con arcilla y otros sedimentos se construyeron los llamados cerritos indios, elevaciones artificiales que generaban superficies habitables por encima del nivel de las inundaciones del Paraná.
Ese mismo material también permitió elaborar recipientes, instrumentos, vasijas y piezas con apéndices zoomorfos. Estos objetos abren interrogantes sobre la relación que aquellas comunidades mantenían con los animales y con el ambiente en el que desarrollaban su vida.
Los fragmentos que hoy integran la Colección Spinelli son, en ese sentido, mucho más que piezas antiguas. Son rastros materiales de una relación profunda con los ambientes del Litoral.
Volver sobre ellos, estudiarlos, conservarlos y ponerlos nuevamente en circulación permite recuperar parte de esas historias y, al mismo tiempo, cambiar la mirada sobre los humedales. No se trata de paisajes vacíos ni de espacios con una historia reciente: son territorios atravesados por miles de años de presencia humana, conocimientos y transformaciones.
LILIA SPINELLI, LA MUJER QUE DOCUMENTÓ LAS HUELLAS DEL PASADO
La colección lleva el nombre de Lilia Spinelli, una arqueóloga aficionada de Goya que durante la década de 1940 recorrió distintos sitios arqueológicos de la provincia de Corrientes y las costas de Santa Fe.
Su trabajo se concentró especialmente en la zona del Paraná Medio y en sectores próximos a Goya, entre ellos el Ysoró e islas.
En esas recorridas, que en muchas oportunidades realizó junto a su esposo, Julio Chas Grosso, y otras personas, Spinelli fue reuniendo fragmentos de cerámica, restos arqueofaunísticos y diferentes materiales.
No se limitó a conservarlos. También dejó constancia de sus hallazgos mediante dibujos, anotaciones y registros de campo.
El resultado de aquel trabajo es una colección de aproximadamente mil piezas, que actualmente se encuentran bajo resguardo de la Municipalidad de Goya.
Más de medio siglo después, esos objetos vuelven a plantear preguntas que siguen abiertas: quiénes habitaron estos territorios, cómo eran sus formas de vida, qué conocimientos desarrollaron y qué relación establecieron con los ríos, los humedales, los animales y las plantas que los rodeaban.
También permiten preguntarse cuánto puede revelar un pequeño fragmento sobre una historia mucho más grande.
ACTIVAR EL PATRIMONIO ES MUCHO MÁS QUE CONSERVARLO
Uno de los conceptos centrales de la iniciativa es que preservar una colección no significa simplemente guardarla en un espacio seguro.
La activación patrimonial supone investigar, conservar, interpretar y poner en circulación esos bienes para fortalecer su apropiación por parte de la sociedad. También implica crear nuevos vínculos entre las colecciones, el territorio y las comunidades, compartir conocimientos y construir relatos que permitan observar el pasado desde las preguntas del presente.
Por eso, esta primera jornada funciona como punto de partida.
El relevamiento y diagnóstico de los materiales, la definición de criterios para su inventario y conservación y el intercambio con especialistas buscan establecer las bases para futuras propuestas de investigación, educación, interpretación y exhibición.
La discusión, entonces, no pasa solamente por saber qué objetos forman parte de la colección. También apunta a descubrir qué historias pueden reconstruirse a partir de ellos y qué lugar pueden ocupar esas historias dentro de la vida cultural de Goya.
VOLVER A MIRAR EL TERRITORIO DESDE EL LITORAL
Fragmentos del Litoral es un equipo interdisciplinario que desarrolla proyectos de investigación, creación y activación patrimonial relacionados con la región.
Está integrado por Juana de Haro, Josefina Gómez y Constanza Tomasella, vecinas de Goya interesadas en impulsar este tipo de acciones. Desde sus diferentes saberes y experiencias, entienden al Litoral como un territorio marcado por una enorme diversidad ambiental y cultural, conectado por el agua y atravesado por miles de años de historias compartidas.
Para el equipo, el patrimonio no puede reducirse a objetos separados de su contexto. Forma parte de una trama en la que se cruzan comunidades, memorias, saberes, paisajes y prácticas culturales.
“Desde esta perspectiva, el patrimonio no se reduce a objetos aislados, sino que forma parte de una trama de relaciones entre comunidades, memorias, saberes, paisajes y prácticas culturales”, sostienen.
También consideran que recuperar estos fragmentos permite abrir una conversación sobre la propia identidad.
“Poner en circulación estos fragmentos es también una manera de preguntarnos por aquello que nos constituye como comunidad. Reconocer las raíces que dieron forma a nuestros territorios no implica mirar hacia un pasado detenido, sino recuperar herramientas para comprender quiénes somos y qué futuros podemos construir desde el lugar que habitamos”, afirman.
En esa misma línea, entienden que la Colección Spinelli ofrece una posibilidad concreta de volver a observar el territorio a través de sus huellas y reconocer que debajo de las ciudades, en las islas y en los humedales, todavía permanecen historias que tienen mucho para contar.
UN PROYECTO QUE RECIÉN COMIENZA
La realización de estas primeras jornadas fue posible a partir del trabajo conjunto entre Fragmentos del Litoral, la Municipalidad de Goya, la Dirección de Cultura de Goya y el Equipo de Arqueología del CONICET.
Desde Fragmentos del Litoral expresaron además su agradecimiento a las arqueólogas Dra. Carolina Barboza y Carolina Píccoli por su participación y por la disposición para compartir sus conocimientos; a Manuel Zampar, a la Dirección de Cultura de Goya y a la Municipalidad de Goya por acompañar esta primera etapa.
El desafío que queda por delante es amplio. Se trata de continuar investigando, conservar los materiales y encontrar nuevas formas de acercarlos a la comunidad.
Porque poner en valor una colección arqueológica no consiste solamente en recuperar objetos que pertenecieron al pasado. También significa generar las condiciones para que vuelvan a formar parte de una conversación colectiva sobre el territorio, la memoria y la identidad.
Y, en definitiva, aprender a mirar las huellas que están cerca para volver a preguntarnos qué Litoral queremos habitar y qué futuro queremos construir desde ese territorio.





