RATIFICARON LA ACUSACIÓN CONTRA LOS DOS POLICÍAS POR LA MUERTE DE ANDRÉS BARTLETT EN GOYA

La investigación por la muerte de Andrés Bartlett, ocurrida en noviembre de 2024 en Goya, dio un nuevo paso hacia el juicio oral. El tribunal de revisión de Mercedes confirmó por unanimidad la acusación contra los dos policías imputados por el caso, quienes cumplen prisión domiciliaria y están acusados por los delitos de “homicidio agravado y torturas”.

La resolución fue dictada este martes por los jueces Eduardo Deniri, Jorge Esper y Carlos Martínez, luego de que las defensas del sargento Emiliano Molina y el cabo Sergio Matías Maciel intentaran impugnar la acusación que ya había sido sostenida por el juez de Garantías de Goya, Francisco Antonio Arrué.

El expediente quedó así encaminado hacia la instancia de juicio. Si la acusación se mantiene, los dos efectivos podrían enfrentar una condena a prisión perpetua.

UNA MADRUGADA QUE TERMINÓ EN MUERTE

Todo ocurrió durante la madrugada del 17 de noviembre de 2024. Un llamado al 911 había advertido sobre un hombre que se encontraba en un estado de fuerte excitación y llevaba un cuchillo.

Bartlett, de 37 años, atravesaba un brote psicótico. La primera intervención estuvo a cargo de efectivos de la Comisaría 1ª de Goya, aunque poco después llegaron móviles de otras tres dependencias policiales.

En medio del operativo, en la esquina de Ferré y 9 de Julio, ocurrió la escena que terminaría siendo central para la investigación. Las cámaras de seguridad registraron cómo un patrullero embistió varias veces a Bartlett.

En ese móvil viajaban el sargento primero Molina y el cabo Maciel. Según la investigación, Molina estaba al volante.

La versión que circuló inicialmente fue muy diferente. En un primer momento se sostuvo que Bartlett había sido trasladado en una ambulancia y que murió camino al hospital. Incluso el informe preliminar de la autopsia había señalado que la causa de muerte era un paro cardiorrespiratorio no traumático.

Pero la familia de Bartlett y la fiscalía mantuvieron dudas sobre esa explicación. Las imágenes de las cámaras de seguridad y los nuevos estudios médicos terminaron modificando el rumbo de la investigación.

LA JUNTA MÉDICA CAMBIÓ EL EJE DE LA INVESTIGACIÓN

Una Junta Médica analizó el caso y respaldó las sospechas que ya tenían la fiscal María Eugenia Ballará y los familiares de Bartlett.

Según las conclusiones incorporadas a la causa, los médicos determinaron que Bartlett murió por asfixia provocada durante el procedimiento de detención.

De acuerdo con esa reconstrucción, no llegó con vida a la ambulancia ni murió durante el traslado al hospital, como se había informado inicialmente.

La investigación sostiene que, después de ser alcanzado por disparos de balas de goma y caer al suelo, Bartlett fue reducido boca abajo y con los brazos hacia atrás.

Fuentes vinculadas al expediente señalaron que durante ese momento el hombre les pedía que se detuvieran y les decía que tenía cinco hijos.

La acusación apunta particularmente contra Maciel por la forma en que habría ejercido presión sobre el cuerpo de Bartlett. Según las fuentes citadas en la investigación, el cabo, que pesa más de 100 kilos, se habría colocado sobre él y provocado la asfixia por compresión.

El mismo efectivo habría acompañado posteriormente el cuerpo en la ambulancia, mientras que Molina es señalado como quien conducía el patrullero que embistió a Bartlett.

LOS DOS POLICÍAS FUERON PASADOS A DISPONIBILIDAD

Desde el comienzo de la investigación, los dos agentes fueron pasados a disponibilidad por decisión del ministro de Seguridad de Corrientes, Alfredo Vallejos.

La medida se tomó incluso cuando todavía estaba vigente el resultado preliminar de la autopsia, en el que se indicaba que Bartlett presentaba escoriaciones y lesiones leves y que la muerte había sido provocada por un paro cardiorrespiratorio no traumático.

La participación de la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura en ese estudio también quedó registrada dentro de las primeras actuaciones del expediente.

Con el avance de la causa y la incorporación de nuevas pruebas, especialmente las imágenes de las cámaras y las conclusiones médicas, la hipótesis inicial fue perdiendo fuerza.

QUIÉNES PARTICIPARON DE LA AUDIENCIA

En la audiencia que terminó con la confirmación de la acusación estuvieron presentes la fiscal María Eugenia Ballará y Manuel Federico Sandoval Benetti, en representación de la querella.

También participó Jorge Eduardo Isetta, como querellante por el Comité de Prevención de la Tortura de la provincia de Corrientes.

Por las defensas intervinieron Sergio Basiliano Blanco, abogado de Maciel, y Claudio Alejandro Núñez y Eduardo Mariano Gómes, defensores particulares de Molina.

El tribunal de revisión de Mercedes rechazó los planteos de las defensas y confirmó por unanimidad la acusación.

LA HISTORIA DE ANDRÉS BARTLETT

Andrés Bartlett tenía 37 años y era padre de cinco varones. Según los antecedentes incorporados a la causa, atravesaba problemas de consumo problemático desde los 14 años y padecía un trastorno bipolar.

Era el tercero de los cinco hijos de Lilia, de 56 años, y Carlos Arturo Bartlett, de 65.

Su familia tenía además una particular relación con la Policía de Goya: era la encargada de proveer la comida para los detenidos alojados en las comisarías de la ciudad. Andrés trabajaba en ese emprendimiento familiar y, por ese motivo, era conocido por numerosos efectivos policiales.

Ahora, casi dos años después de aquella madrugada, la causa quedó nuevamente encaminada hacia el juicio. La Justicia deberá determinar allí las responsabilidades penales de los dos policías y establecer si la secuencia registrada aquella noche terminó provocando la muerte de Bartlett, tal como sostiene la acusación.