Luego de permanecer cerrada durante varios días por la crecida del río Iguazú, la Garganta del Diablo volvió a recibir visitantes este lunes. Desde temprano, los turistas pudieron recorrer nuevamente el circuito más emblemático del Parque Nacional Iguazú, mientras disfrutan de un paisaje único, marcado por la presencia de numerosos arcoíris e incluso algunos dobles.
El acceso había sido suspendido el miércoles pasado debido al fuerte aumento del caudal del río, que pasó de 1.800 metros cúbicos por segundo a superar los 8.500 m³/s, obligando a cerrar preventivamente el paseo por razones de seguridad.
Con el río todavía por encima de sus niveles habituales, la gran cantidad de agua genera una intensa nube de vapor al caer desde más de 80 metros de altura. Al combinarse con la luz solar, este fenómeno favorece la aparición de múltiples arcoíris, un espectáculo que también puede apreciarse desde los circuitos Superior e Inferior.
La reapertura coincide con la última semana de vacaciones de invierno en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, dos de los principales mercados turísticos para el destino.
Desde Iguazú Argentina S.A., empresa concesionaria encargada de operar y mantener las pasarelas del parque, señalaron que las decisiones de cierre y reapertura se toman siguiendo estrictos protocolos para garantizar la seguridad tanto de los visitantes como del personal.
Además, continúa habilitado el tradicional Paseo de la Luna, una excursión nocturna que comenzó este lunes y se desarrollará durante toda la semana en tres turnos a partir de las 19:00, permitiendo contemplar las Cataratas bajo la luz de la luna.
Desde la concesionaria estiman que durante julio el parque alcanzará los 190.000 visitantes, una cifra superior a los 169.850 turistas registrados en el mismo mes del año pasado.
PREOCUPACIÓN POR EL FENÓMENO DE EL NIÑO
A pesar de la reapertura, las autoridades del Parque Nacional Iguazú no descartan nuevos cierres preventivos durante septiembre, ya que los pronósticos anticipan lluvias intensas asociadas al fenómeno climático de El Niño.
La gerenta de la concesionaria, Carol Da Rosa, explicó que se espera un importante incremento de las precipitaciones en la cuenca alta del río, lo que podría mantener elevados los niveles del Iguazú durante los próximos meses.
Asimismo, indicó que uno de los principales objetivos es proteger la infraestructura del parque frente a eventuales crecidas, ya que la reparación y reinstalación de las pasarelas demanda un proceso complejo que incluye la fabricación de materiales, su traslado hasta el área de Cataratas y diversas etapas de montaje que suelen extender los tiempos de reapertura.









