TRAS EL DESCENSO DEL ARROYO ÁVALOS, 26 FAMILIAS PUDIERON VOLVER A SUS VIVIENDAS EN PERUGORRÍA

Luego de que disminuyera el nivel del arroyo Ávalos, las 26 familias que se habían visto afectadas por las inundaciones en el paraje Amara Picada, en Perugorría, pudieron regresar a sus hogares durante la tarde de este miércoles.

La información fue confirmada por la Dirección de Defensa Civil de Corrientes, que indicó que el descenso de las aguas permitió el retorno de los vecinos luego de las intensas lluvias registradas en la región.

El director del organismo, Bruno Lovinson, señaló que recibieron la confirmación de que las familias afectadas ya habían podido volver a sus viviendas. Además, explicó que la baja del caudal del arroyo hizo posible el regreso tras varias horas de asistencia y seguimiento por parte de los equipos provinciales y municipales.

LA CRECIDA AFECTÓ A 26 FAMILIAS

La emergencia se produjo como consecuencia de las abundantes precipitaciones caídas en la cuenca del arroyo Ávalos. El sector más comprometido fue el paraje Amara Picada, perteneciente a la jurisdicción de Perugorría, mientras que también se registraron inconvenientes sobre la Ruta Provincial Nº 30.

En un primer informe, Defensa Civil había detallado que cuatro familias se autoevacuaron y 22 fueron asistidas por el municipio, alcanzando un total de 26 hogares afectados por la situación.

Lovinson explicó que el rápido crecimiento del arroyo estuvo directamente relacionado con las fuertes lluvias registradas en localidades cercanas. En Curuzú Cuatiá, por ejemplo, se acumularon cerca de 150 milímetros de agua en pocas horas, volumen que escurrió hacia el cauce del Ávalos y provocó un incremento repentino de su nivel.

ASISTENCIA Y EVALUACIÓN DE LOS DAÑOS

Durante toda la emergencia trabajaron de manera coordinada equipos del Gobierno de Corrientes y de la Municipalidad de Perugorría, llevando adelante tareas de asistencia, monitoreo y acompañamiento para garantizar la seguridad de las familias afectadas y atender las necesidades más urgentes.

Con el descenso del arroyo, los vecinos pudieron regresar a sus viviendas y ahora comenzó una nueva etapa destinada a evaluar el estado de las casas y de las zonas que permanecieron anegadas tras la inundación.