La tradicional peregrinación del pueblo de San Luis del Palmar hacia la Basílica de Itatí, una manifestación religiosa que impulsa su reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, volvió a reunir a miles de fieles. En esta edición, el gobernador Juan Pablo Valdés acompañó el recorrido y destacó la importancia espiritual, cultural y tradicional que representa esta expresión de fe para los correntinos.
Durante dos jornadas, los peregrinos avanzaron rumbo a Itatí a pie, a caballo, en carretas y en vehículos, encabezados por las imágenes de San Luis Rey de Francia y la Virgen de Itatí, renovando una tradición profundamente arraigada en la provincia.
Al arribar a la Basílica junto a los fieles, el mandatario provincial expresó su alegría por compartir el camino con los peregrinos.
«“Estoy muy feliz de haber llegado junto a este hermoso grupo. En el recorrido escuchamos innumerables historias de agradecimiento y pedidos a la Virgen, lo que refleja las profundas raíces de Corrientes, sostenidas por la fe y las tradiciones”, manifestó.»
Valdés también señaló que durante la peregrinación pudo conocer numerosos testimonios de personas que acudieron a la Virgen para pedir por la salud de sus seres queridos, agradecer favores recibidos o encomendar situaciones personales.
“Escuchar relatos tan conmovedores reconforta el alma. Hay quienes llegan caminando, otros a caballo o en carreta, pero todos comparten el mismo propósito: cumplir una promesa y visitar la casa de nuestra Madre María”, sostuvo.
Un trabajo conjunto para recibir a los peregrinos
El intendente de Itatí, Francisco Romero, resaltó el compromiso de toda la comunidad para recibir a los miles de visitantes.
“Como anfitriones tenemos la responsabilidad de brindar la mejor atención posible. Todo el pueblo colabora y el apoyo del Gobierno provincial resulta clave para organizar un acontecimiento de esta magnitud”, afirmó.
Testimonios que reflejan una tradición viva
Entre los peregrinos se encontraba Antonio Blanco, quien participa desde hace más de veinte años y recordó que comenzó a realizar el recorrido siendo muy pequeño junto a su padre.
“Hoy seguimos manteniendo ese legado familiar. Cada llegada a Itatí nos llena de emoción”, comentó.
Asimismo, destacó la presencia del gobernador durante la cabalgata.
“Es muy importante que nos acompañe porque representa un gesto de unidad y de fe”, expresó.
Por su parte, Lilia Ávalos relató que junto a su familia lleva más de treinta años recibiendo y acompañando a los peregrinos.
“Vivimos esta experiencia con mucha intensidad y queremos transmitir esa fe que identifica al pueblo correntino”, señaló emocionada.
También valoró el acompañamiento de Juan Pablo Valdés, al considerar que fortalece una celebración que se transmite de generación en generación.
Otra de las participantes fue Juliana, integrante de la agrupación tradicionalista La Amistad, quien realizó todo el recorrido a caballo junto a diez amigos para cumplir una promesa.
“Es un gran esfuerzo, pero llegamos para agradecer porque la Virgen siempre está presente en nuestras vidas”, afirmó.
La Iglesia destacó el espíritu de fraternidad
Al finalizar la jornada, el padre Cristian, sacerdote de la Basílica de Itatí, expresó su emoción por formar parte de una de las manifestaciones religiosas más importantes de Corrientes.
“Agradezco a la Virgen por permitirme vivir esta alegría junto al pueblo. Es una celebración que nos reúne como hermanos y representa uno de los momentos más significativos de nuestro año pastoral”, manifestó.
El sacerdote también puso en valor la hospitalidad de los correntinos y el fuerte sentido de comunidad que caracteriza a esta peregrinación.
“La gente abre las puertas de sus hogares, comparte lo que tiene y hace sentir a cada peregrino como parte de su familia. En cada lugar se respiran alegría, fe y esperanza; es una imagen muy cercana a lo que imaginamos como el cielo”, expresó.
Con la participación de miles de fieles, autoridades y representantes de la Iglesia, la histórica peregrinación de San Luis del Palmar hacia la Basílica de Itatí volvió a demostrar la vigencia de la fe mariana como uno de los pilares fundamentales de la identidad correntina, mientras continúa el camino para lograr su reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.



