Editorial
Por Javier Adrián Rolón
La gestión de Agustín Faraldo enfrenta una contradicción difícil de explicar. Mientras sus dirigentes defienden el modelo económico de Javier Milei, también cuestionan la caída de recursos que afecta al municipio.
Incluso en los números hay diferencias. Si debían ingresar $1.750 millones y llegaron $1.100 millones, la baja no es del 50%, sino del 37,1%.
Pero más allá de los porcentajes, surge una pregunta simple: si la economía se está acomodando y la inflación está bajando, como sostienen quienes apoyan al Gobierno nacional, ¿por qué cada vez faltan más recursos para los municipios?
No se puede celebrar el ajuste cuando se aplica desde la Nación y criticarlo cuando sus consecuencias llegan a Paso de los Libres.
Gobernar también implica hacerse cargo de las políticas que se respaldan. Porque la verdadera discusión no es matemática: es una cuestión de coherencia entre lo que se defiende, lo que se dice y lo que finalmente sucede en la realidad.




