ESPAÑA: SUBE A 69 EL NÚMERO DE MUERTOS POR EL CHOQUE DE DOS TRENES DE ALTA VELOCIDAD

La tragedia ocurrió el miércoles en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo. Además de las víctimas fatales, 53 personas permanecían hospitalizadas este jueves. Los investigadores analizan las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control para determinar cómo se produjo el impacto.

España atraviesa horas de conmoción tras el grave accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre, cuando dos trenes de alta velocidad chocaron en la provincia de Toledo. El último balance difundido durante la mañana de este jueves 29 elevó a 69 el número de personas fallecidas, mientras que 53 heridos continuaban recibiendo atención hospitalaria.

El siniestro se produjo alrededor de las 8:53, en el kilómetro 118 de la línea ferroviaria que conecta Madrid con Sevilla, en una zona situada entre Mora, Orgaz y Urda, en los Montes de Toledo.

Los trenes involucrados fueron un AVE de Renfe y una formación de la empresa Iryo. Según los primeros datos oficiales, el convoy de Renfe impactó desde atrás contra el tren de Iryo, que se encontraba detenido. La violencia del choque provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de dos de ellos por un terraplén.

MÁS DE 500 PASAJEROS VIAJABAN EN LAS DOS FORMACIONES

En el tren AVE 2080 de Renfe viajaban 397 personas. La formación había partido de Madrid a las 8:00 con destino a Sevilla. Por su parte, el Iryo 6076 transportaba a 147 pasajeros, entre ellos un bebé, y había salido de la capital española a las 7:54.

Tras el impacto, dos vagones del tren de Iryo cayeron por un terraplén, mientras que cuatro coches del AVE también se salieron de las vías.

La magnitud del accidente obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia, con efectivos de la Guardia Civil, bomberos, personal sanitario y equipos de Protección Civil. También se movilizaron recursos médicos de otras regiones para colaborar en la atención de los heridos.

Durante las primeras horas, los equipos de rescate trabajaron entre los restos de las formaciones para asistir a los pasajeros y trasladar a los afectados a los centros sanitarios. Las autoridades advirtieron que el balance podía modificarse a medida que avanzaran las tareas de identificación y las pericias.

INVESTIGAN LAS COMUNICACIONES ENTRE LOS TRENES Y EL CENTRO DE CONTROL

Uno de los principales interrogantes está relacionado con las comunicaciones mantenidas entre los maquinistas y el centro de control ferroviario de Atocha, en Madrid.

De acuerdo con las primeras informaciones difundidas sobre la investigación, alrededor de las 8:30 se habría producido una interrupción del sistema de seguridad LZB, utilizado para la comunicación y supervisión de la circulación de los trenes.

El maquinista del AVE informó sobre el problema y recibió instrucciones para intentar restablecer el sistema. Según las comunicaciones que trascendieron, desde el centro de control le indicaron que reanudara la marcha en condiciones normales.

Sin embargo, la investigación busca establecer si esa indicación se ajustó a los procedimientos de seguridad correspondientes, teniendo en cuenta que había otra formación detenida más adelante.

También se analiza la situación del tren de Iryo, cuya maquinista habría comunicado dificultades para reanudar la marcha ante una señal ferroviaria.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó preliminarmente de errónea la decisión de autorizar la circulación normal del tren que venía detrás. A partir de estos datos, la Guardia Civil comenzó a recabar testimonios de las personas que se encontraban en el centro de control al momento del accidente.

De todos modos, las causas definitivas todavía deben determinarse mediante las pericias técnicas y la investigación judicial. Por ahora, no corresponde atribuir responsabilidades concluyentes a personas o empresas.

SE INTERRUMPIÓ LA CONEXIÓN FERROVIARIA ENTRE MADRID Y ANDALUCÍA

El accidente obligó a suspender la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. La interrupción afectó a más de un centenar de servicios y dejó a numerosos pasajeros sin posibilidad de realizar sus viajes habituales.

Renfe informó que habilitó servicios especiales por vías convencionales para conectar Madrid con Ciudad Real y Puertollano. Estos recorridos implican aproximadamente una hora y media adicional de viaje.

La empresa también anunció que preparaba alternativas de transporte para quienes necesitaran desplazarse entre Madrid y Andalucía mientras continuara interrumpido el servicio de alta velocidad.

Además, se habilitaron líneas telefónicas y centros de atención para asistir a las familias de las víctimas y a los pasajeros afectados. Renfe puso a disposición el número 900 10 10 20, mientras que Iryo habilitó el 900 001 403.

TRES DÍAS DE LUTO OFICIAL

Ante la gravedad del accidente, el Gobierno español decretó tres días de luto oficial, desde las 00 del jueves 29 hasta las 24 del sábado 31 de octubre.

Durante ese período, las banderas permanecerán a media asta en los edificios públicos y en los buques de la Armada, en señal de duelo por las víctimas.

Los hospitales de Castilla-La Mancha continuaban atendiendo a los heridos, mientras las autoridades avanzaban con los procedimientos de identificación de los fallecidos y la asistencia a sus familiares.

La investigación deberá determinar cómo se encadenaron los problemas técnicos y las decisiones operativas que precedieron al choque. Mientras tanto, España sigue pendiente de la evolución de los heridos y de las respuestas que permitan esclarecer una tragedia que volvió a poner en el centro del debate la seguridad del sistema ferroviario.