El tribunal de Goya declaró culpables a Josías Santos Regis, conocido como “El brasilero”, y al abogado correntino José Fernández Codazzi por los hechos ocurridos en Esquina el 3 de mayo de este año. El primero recibió una pena de 15 años de prisión, mientras que el letrado fue condenado a 3 años y medio.
El juicio oral concluyó este miércoles por la noche, después de tres jornadas de debate en las que declararon 17 testigos. El proceso investigó el intento de homicidio de Julio Javier Nievas y la posterior sustracción y ocultamiento del niño N.
Santos Regis fue condenado por la sustracción de menores y el homicidio en grado de tentativa. Según la acusación, le habría disparado cuatro veces a Nievas y luego se llevó a su hijo, en un episodio que habría tenido como objetivo provocar sufrimiento a la madre del menor.
Padre e hijo fueron encontrados el 5 de mayo en el paraje Duraznillo, a varios kilómetros del lugar de los hechos. Estaban en una zona de difícil acceso, deshidratados, con hambre y lastimados.
LAS PALABRAS DEL BRASILERO ANTES DE LA SENTENCIA
Antes de conocer el veredicto, Santos Regis tuvo la posibilidad de dirigirse al tribunal, presidido por el juez Ricardo Diego Carbajal.
“Yo me fui de campamento con mi hijo”, sostuvo al defenderse de las acusaciones. También manifestó que llevaba seis meses detenido, que extrañaba a sus hijos y a su país, y que esperaba recuperar la libertad.
“Los hechos de los cuales estoy siendo acusado no son así, yo me fui de campamento con mi hijo, no conocía la zona, estaba perdido y pedí ayuda a los dueños del campo”, expresó.
Finalmente, pidió a los jueces que fueran justos y tuvieran misericordia, porque deseaba volver a su vida normal.
La explicación fue cuestionada por el fiscal Javier Mosquera durante su alegato, cuando ironizó sobre las condiciones en las que fueron encontrados el hombre y el niño: “Sin carpa, sin calzado, sin luz artificial, ah, pero con papeles migratorios sí; hermoso campamento”.
CODEZZI FUE ABSUELTO POR UNO DE LOS DELITOS
El abogado José Fernández Codazzi recibió una condena de tres años y medio de prisión por encubrimiento del homicidio. Sin embargo, el tribunal lo absolvió del delito de sustracción de menores.
Los jueces consideraron que la sustracción se había consumado antes de que el letrado participara en los hechos que dieron origen a la investigación.
De esta manera, el fallo distinguió las responsabilidades de ambos acusados en un caso que conmocionó a Esquina y tuvo repercusión en toda la provincia de Corrientes.
El proceso judicial llegó a su fin con la lectura de las condenas, después de que los imputados expusieran sus últimas palabras ante el tribunal.







