“NUNCA PUDE PAGAR PARA VERLO”: LA EMOTIVA HISTORIA DEL SEGURIDAD QUE LLORÓ DURANTE LA DESPEDIDA DE MESSI

Brandon Renzi tiene 21 años, es oriundo de Virrey del Pino, partido de La Matanza, y trabaja como empleado de seguridad. Durante la despedida de Lionel Messi de la Selección argentina, le tocó cumplir funciones a pocos metros del capitán en el estadio Monumental. Sin embargo, aunque estaba cerca del ídolo que admiró toda su vida, tuvo que permanecer de espaldas al campo de juego. La emoción pudo más y terminó llorando, en una escena que conmovió a miles de personas y se volvió viral en las redes sociales.

La imagen recorrió el país y, después de que su reacción quedara registrada por las cámaras, Brandon habló con TN y contó la historia detrás de esas lágrimas. Su relato refleja años de esfuerzo, una infancia marcada por la necesidad de trabajar desde muy joven y un sueño que nunca había podido cumplir por cuestiones económicas.

UN SUEÑO QUE ESPERÓ TODA LA VIDA

Brandon nunca había tenido la posibilidad de comprar una entrada para ver jugar a Messi en persona. Por eso, cuando consiguió trabajo en el operativo de seguridad de la despedida, no imaginó que terminaría tan cerca del futbolista al que seguía desde chico.

“Lo esperé toda mi vida. Por un problema económico, nunca tuve la posibilidad de pagar una entrada para poder ir a verlo”.

Su historia laboral había comenzado mucho antes de ingresar a la empresa de seguridad, con la que llevaba apenas dos meses de trabajo cuando le tocó participar del operativo. A lo largo de su vida pasó por distintos empleos: trabajó en un frigorífico, en una fábrica de comida para perros, en una rotisería y también en carpintería, entre otras actividades.

La necesidad de ayudar en su casa lo llevó a trabajar desde muy joven. “Vengo de una familia de padres separados. A los 15 años ya tuve que empezar a trabajar para poder ayudar a mi vieja. Tengo una hermana de 13 años y era trabajar o seguir estudiando. Necesitaba el mango”, relató.

A DOS METROS DE MESSI, PERO SIN PODER MIRARLO

La emoción empezó incluso antes de que comenzara el partido. Brandon explicó que no sabía que su puesto estaría prácticamente sobre el campo de juego hasta que llegó al lugar asignado.

“Hasta el momento que me pusieron en mi puesto de trabajo, yo no sabía que iba a estar adentro del campo de juego. Cuando me dijeron ‘vas a estar acá, en este sector’, me aguanté las ganas de llorar. Estaba muy nervioso”, recordó.

La distancia con Messi era de apenas dos o tres metros. Pero su tarea le imponía una condición que no podía dejar de cumplir: permanecer de espaldas al campo y atento a las tribunas para evitar que algún hincha ingresara al terreno de juego.

“Al trabajar en esta empresa tengo que cumplir el rol de no poder darme vuelta, de estar sí o sí mirando la platea. Estar atento a eso. Lamentablemente, no me pude dar vuelta para disfrutar de ese momento”, explicó.

Así, mientras miles de personas seguían cada movimiento del capitán argentino, Brandon tuvo que concentrarse en su trabajo. Estaba al lado del hombre al que había esperado ver durante años, pero no podía girarse para contemplarlo.

NO PUDO VERLO EN VIVO Y LO DESCUBRIÓ DESPUÉS EN LOS VIDEOS

La situación fue todavía más particular porque Brandon no llegó a tener contacto visual con Messi durante la despedida. Recién después, al revisar las imágenes que comenzaron a circular por las redes sociales, descubrió algunos momentos que habían ocurrido detrás suyo.

“No lo vi, lo vi después por video”, contó. También recordó que, al mirar las grabaciones, se dio cuenta de que Messi había pasado por detrás de él y pudo observar la famosa corrida del capitán hasta el córner, cuando llegó a frenar la pelota.

Durante el operativo tampoco tenía permitido utilizar el celular, por lo que no pudo sacar una fotografía para guardar como recuerdo de aquella jornada.

Aun así, la experiencia lo atravesó emocionalmente. Ver a Messi tan cerca le hizo recordar los años en los que sufrió las finales perdidas, la consagración en el Mundial de Qatar 2022 y todo el camino que recorrió hasta convertirse en campeón del mundo.

“Fue un momento hermoso, increíble. Muchas cosas me pasaron por la cabeza: ver a Messi perder finales, verlo campeón del mundo, que tanto le costó y lo logró. Ver los partidos en la televisión que tengo acá en mi casa y después de años tener la oportunidad de ir a trabajar a la despedida de él…”, relató.

Al intentar explicar por qué no pudo contener las lágrimas, encontró una frase que resumió lo que sentía: “Creo que fue el llanto de una nación entera”.

EL FÚTBOL SIGUE SIENDO PARTE DE SU VIDA

Además de su trabajo, Brandon mantiene vivo su vínculo con el fútbol. Durante su formación pasó por pruebas en distintos clubes y jugó al baby fútbol. Actualmente integra la Academia de Virrey, un club de barrio donde juega futsal como extremo por la derecha.

Su encuentro más cercano con uno de los futbolistas más importantes de la historia ocurrió de una manera inesperada: no como espectador en una tribuna, sino como trabajador de seguridad, cumpliendo con su responsabilidad mientras el país despedía a su capitán.

Ahora espera que vuelvan a convocarlo para futuros operativos y eventos. Mientras tanto, aquella jornada en el Monumental ya ocupa un lugar especial en su historia personal.

A pesar de no haber podido mirar a Messi en vivo, Brandon se quedó con la emoción de haber estado allí, a pocos metros del ídolo que durante años siguió desde la televisión de su casa.

“Solamente quiero agradecerle a Leo y decirle que disfrute, que ya está. Los argentinos queremos que disfrute de verdad”, expresó.

Su historia trascendió la imagen de un joven llorando durante una despedida. Detrás de esas lágrimas había años de trabajo, dificultades económicas y un sueño que, aunque todavía no pudo cumplir como hincha, lo llevó a vivir una experiencia que difícilmente olvide.