CORRIENTES PONE A PRUEBA EL MAÍZ EN 1.000 HECTÁREAS PARA IMPULSAR LA GANADERÍA

Corrientes empieza a probar hasta dónde puede llegar con el cultivo de maíz. A partir de un anuncio realizado por el gobernador Juan Pablo Valdés durante la Exposición Rural de Corrientes, el Gobierno provincial pondrá en marcha una experiencia experimental que abarcará hasta 1.000 hectáreas distribuidas en distintas zonas productivas.

La idea es concreta: conocer cómo responden los suelos correntinos, identificar qué tipos y variedades de maíz se adaptan mejor a cada ambiente y determinar cuáles ofrecen los mejores rendimientos. Toda esa información servirá como base para pensar en una producción a mayor escala y, principalmente, generar reservas forrajeras destinadas a la alimentación del ganado.

El proyecto será llevado adelante por el Gobierno de Corrientes, a través del Ministerio de Producción, en conjunto con VERTISOLES S.R.L. Para desarrollar la experiencia se firmó un Acta de Acuerdo de cooperación, colaboración y asistencia técnica que contempla distintas etapas del trabajo: preparación del suelo, siembra, manejo del cultivo, cosecha, utilización de maquinaria, logística y asistencia técnica en los lotes.

“Queremos conocer concretamente qué materiales funcionan mejor en cada zona y bajo qué condiciones podemos producir maíz de manera eficiente en Corrientes”, explicó el ministro de Producción, Walter Chavez.

La iniciativa forma parte del Plan Maíz, una estrategia impulsada por la Provincia para generar información propia sobre el comportamiento del cultivo y, a partir de esos resultados, avanzar hacia una mayor disponibilidad de reservas forrajeras para la ganadería.

“Es una prueba experimental para el Gobierno, pero con la idea de demostrar que nuestros suelos, si se dan las condiciones necesarias, pueden producir lo que necesitamos para abastecer de forraje a nuestra ganadería”, sostuvo Chavez.

Durante el proceso se realizarán estudios de suelo y se analizarán diferentes semillas, necesidades de nutrición, alternativas de manejo y rendimientos. La intención es observar cómo responde cada material según las características particulares de las distintas regiones.

“Las hectáreas estarán distribuidas en distintos puntos de la provincia y vamos a realizar un trabajo exhaustivo sobre los suelos. A partir de allí podremos definir las semillas y las condiciones de nutrición más adecuadas para cada lugar”, explicó el ministro.

El objetivo es que los resultados permitan establecer con mayor precisión qué variedades conviene sembrar en cada zona de Corrientes y qué prácticas productivas ofrecen mejores resultados. Esa información, posteriormente, podrá quedar a disposición de los productores que quieran incorporar o ampliar el cultivo.

Si la experiencia confirma que el maíz puede desarrollarse de manera eficiente en las diferentes regiones, el siguiente paso será incentivar una mayor participación del sector privado y ampliar la superficie sembrada.

La apuesta tiene además un impacto directo sobre la ganadería: producir más maíz dentro de la provincia permitiría contar con mayores reservas de alimento, mejorar la nutrición de los rodeos y generar condiciones para que más terneros puedan completar su ciclo productivo en Corrientes. De esta manera, la producción de maíz aparece como una herramienta para fortalecer y agregar valor a toda la cadena ganadera provincial.