La variabilidad del clima volvió a convertirse en un desafío importante para las economías regionales y, en particular, para las provincias cuya producción depende directamente de las condiciones meteorológicas. Después de los períodos de sequía extrema y los incendios que afectaron durante los últimos años a distintas zonas del país, el panorama climático vuelve a presentar un escenario diferente.
Ante la previsión de un nuevo período marcado por el fenómeno de El Niño durante 2026-2027, el Ministerio de Producción de Corrientes decidió avanzar con una estrategia de anticipación para reducir los posibles efectos de las lluvias abundantes sobre las principales zonas productivas de la provincia.
La cartera, bajo la conducción del ministro Walter Chávez, puso en marcha acciones de concientización destinadas a que los productores puedan prepararse con tiempo. El objetivo es reducir los riesgos y evitar que un cambio brusco en las condiciones climáticas termine provocando pérdidas importantes.
RECOMENDACIONES PARA EL SECTOR GANADERO
La ganadería, una de las principales actividades productivas de Corrientes, ocupa un lugar central dentro de las medidas preventivas.
Desde el Ministerio se recomienda prestar especial atención al manejo de los rodeos y contar con reservas suficientes de forraje para afrontar eventuales períodos en los que el acceso a los campos pueda verse afectado por las lluvias.
También se plantea la necesidad de garantizar permanentemente agua segura para los animales y mantener actualizados los planes de sanidad animal.
La preparación no se limita al manejo del ganado. Las autoridades también consideran fundamental revisar la infraestructura y la logística de los establecimientos rurales para evitar situaciones de aislamiento cuando las precipitaciones afecten los caminos de tierra, accesos y vías de comunicación con los campos.
MEDIDAS PARA LOS HORTICULTORES
El sector hortícola también forma parte de la estrategia provincial. En este caso, la planificación de las distintas etapas productivas aparece como una de las principales herramientas para disminuir el impacto de las lluvias.
Los productores son llamados a organizar con anticipación los momentos de siembra y cosecha, teniendo en cuenta las condiciones que podría generar el exceso de humedad.
Otra de las tareas consideradas prioritarias es el mantenimiento preventivo de canales y desagües, con el propósito de facilitar el escurrimiento del agua y evitar anegamientos en las zonas productivas.
A esto se suma la necesidad de revisar y reacondicionar invernaderos y sistemas de protección, mientras que también se recomienda intensificar los controles sanitarios sobre las plantas debido a la mayor posibilidad de aparición de enfermedades asociadas a ambientes húmedos.
Desde la cartera productiva también remarcan la importancia de mantener actualizada toda la documentación vinculada con la actividad.
ANTICIPARSE PARA REDUCIR PÉRDIDAS
La estrategia impulsada por el Gobierno provincial apunta a que los productores puedan tomar decisiones antes de que las condiciones climáticas se vuelvan más complicadas.
La planificación previa, el mantenimiento de la infraestructura y la adopción de medidas preventivas aparecen como herramientas centrales para proteger al ganado, preservar los cultivos y reducir el impacto económico que podrían generar las abundantes precipitaciones.
En este escenario, Corrientes busca prepararse con anticipación frente al posible desarrollo de El Niño durante el período 2026-2027, especialmente en las zonas donde la actividad agropecuaria depende de manera directa del comportamiento del clima.







