CICLO VITAL: PEDALEAR, CUIDARSE Y CONECTARSE CON EL ENTORNO

Una bicicleta puede ser mucho más que un medio para trasladarse. Puede convertirse en una forma de hacer ejercicio, despejar la cabeza, conocer nuevos lugares y, de paso, generar vínculos con otras personas. Sobre esa idea nació “Ciclo Vital”, una propuesta que busca instalar en Goya al cicloturismo como una herramienta para cuidar la salud y fortalecer los lazos dentro de la comunidad.

El proyecto es impulsado por Sergio Insaurralde Taján, rector del Colegio Santa Teresa de Jesús, docente y referente social. La iniciativa propone combinar la actividad física con el cuidado de la salud mental, el contacto con la naturaleza y una mayor integración entre quienes participan.

Durante una entrevista radial en la 88.3, Insaurralde Taján explicó que el objetivo va bastante más allá de salir a pedalear. Según planteó, se trata de una filosofía que busca acompañar el crecimiento integral de cada persona. La bicicleta aparece así como una herramienta para enfrentar el sedentarismo, pero también para generar espacios que ayuden a cuidar el bienestar emocional y construir una mente más saludable.

LA SEGURIDAD, ANTES QUE NADA

Las propuestas de Ciclo Vital incluyen travesías guiadas por caminos rurales, con recorridos que requieren planificación y una logística adecuada. En cada salida, la seguridad ocupa un lugar central y no queda librada a la improvisación.

El uso de casco, indumentaria apropiada, seguros y bicicletas en buenas condiciones es obligatorio para quienes participan. Desde la organización consideran estas medidas “innegociables”.

El dispositivo de seguridad se completa con vehículos de apoyo preparados para acompañar a los ciclistas. Esos móviles cuentan con Starlink, radios y teléfonos, herramientas que permiten mantener una comunicación permanente y realizar un seguimiento en tiempo real tanto del estado del terreno como de las condiciones climáticas.

APRENDER ANTES DE SALIR A LA RUTA

La propuesta también tiene una pata educativa. Los sábados se realizan encuentros formativos en los que se abordan cuestiones relacionadas con educación vial, convivencia y preparación técnica.

Después llegan las travesías de mayor exigencia, que demandan una organización logística más importante. No se trata de competencias ni de carreras. La idea es que cada participante pueda disfrutar del recorrido y de la experiencia, independientemente de su edad.

Justamente, una de las características del proyecto es su intención de ser inclusivo. Las actividades están abiertas a personas de todas las edades, con el objetivo de acercar la actividad física a distintos sectores y utilizarla como una herramienta concreta para mejorar el bienestar.

UNA FORMA DISTINTA DE CONOCER EL TERRITORIO

El cicloturismo también permite mirar los lugares conocidos desde otra perspectiva. Por eso, otro de los objetivos de Ciclo Vital es promover una mayor conciencia ecológica y generar un vínculo más profundo con el ambiente.

Al recorrer caminos y paisajes locales y regionales en bicicleta, los participantes pueden descubrir espacios naturales y culturales que muchas veces pasan inadvertidos. De esta manera, las travesías sirven también para revalorizar la riqueza del territorio.

Pero el recorrido no termina en el paisaje. La propuesta busca generar un acercamiento entre los ciclistas y quienes viven y trabajan en las zonas rurales.

Durante las salidas se promueve el contacto con productores locales, con la intención de visibilizar y acompañar la producción regional. Allí aparecen desde alimentos elaborados de manera casera hasta distintas actividades relacionadas con el trabajo de la tierra.

CUIDAR LA VIDA ES UNA RESPONSABILIDAD DE TODOS

Para Insaurralde Taján, el proyecto también plantea una discusión necesaria sobre la convivencia en el espacio público. Ciclistas y conductores necesitan compartir las calles y las rutas, y para eso resulta fundamental actuar con responsabilidad y respeto.

“La vida es una y debemos cuidarla entre todos”, sostuvo el referente, al remarcar que la seguridad vial también depende del compromiso de cada ciudadano.

Con esa mirada, Ciclo Vital intenta unir varias cosas en una misma propuesta: deporte, educación, turismo, cuidado de la salud, contacto con la naturaleza y participación comunitaria.

La bicicleta es el punto de partida. El objetivo, en realidad, es bastante más amplio: promover hábitos saludables, fortalecer los vínculos y conocer el territorio de una manera diferente, apostando al bienestar de las personas y a un desarrollo sostenible de la región.