Interes general
24 de Agosto de 2026
A dos meses y poco más de una semana del fallecimiento después de estar cuatro meses y una semana en un hospital de Corrientes a razón del accidente que ocurrió el 7 de febrero
Hay tragedias que ocurren por el azar violento de un segundo, y hay otras que se consuman por decisiones humanas que la ley no puede pasar por alto. A dos meses y poco más de una semana del fallecimiento de Mauro Báez —tras agonizar cuatro meses y una semana en coma en un hospital a razón del accidente ocurrido el 7 de febrero—, la sociedad de Paso de los Libres asiste a un interrogante tan imperativo como legítimo: la inacción judicial frente a los tres acompañantes que viajaban en el vehículo del siniestro.
Si bien la causa avanzó con la imputación y la posterior notificación de la nueva carátula por homicidio culposo agravado contra Ángel Pacheco, el conductor, la comunidad sigue a la espera de respuestas institucionales respecto a los otros tres ocupantes. Hasta el momento, su situación técnica permanece sin reproche penal formal, un vacío que genera un profundo desconcierto social.
Los hechos: Del impacto a la huida
El siniestro vial se desencadenó en una esquina de nuestra ciudad. Mauro Báez circulaba a bordo de su vehículo conforme a derecho, gozando de la prioridad de paso por su derecha. En esas circunstancias, fue violentamente investido por el rodado conducido a alta velocidad por Ángel Pacheco, un impacto de tal magnitud que dejó a Mauro en un estado de inconsciencia inmediata.
Tras la colisión, el vehículo de los infractores intentó continuar la marcha; logró avanzar hasta media cuadra, distancia en la cual el motor se detuvo definitivamente. Fue en ese preciso intervalo donde vecinos del lugar se acercaron al rodado y advirtieron a sus ocupantes sobre la gravedad de la situación.
Lejos de asumir una conducta de colaboración o asistencia, el grupo —integrado por el conductor y sus tres acompañantes, dos mujeres y un varón— emprendió la huida. Lograron poner en marcha nuevamente el vehículo, se dieron a la fuga del lugar y guardaron el rodado, hasta que horas más tarde el conductor se presentó ante las autoridades. Sin embargo, la pregunta central persiste sobre el estatus legal de quienes completaban el habitáculo.
El análisis técnico: ¿Por qué la justicia aún no los alcanza?
Desde una óptica estrictamente jurídica y procesal, la reticencia o demora de los estrados judiciales para imputar a los acompañantes en causas de este tipo suele apoyarse en ciertos criterios tradicionales que la doctrina y la querella deben examinar con rigor:
La supuesta pasividad del pasajero: Los tribunales suelen partir de la premisa general de que quien no conduce el vehículo no genera el riesgo propio de la circulación vial. Sin embargo, este argumento pierde sustento cuando el análisis se desplaza del tránsito al deber general de solidaridad y auxilio.
La disociación temporal entre el choque y el abandono: A menudo se intenta aislar el momento del impacto bajo el pretexto de que los pasajeros no manejaban. No obstante, la controversia legal radica en la conducta posterior: haber recibido la advertencia de los vecinos sobre una persona inconsciente y, aun así, participar activamente en la decisión de abandonar la escena. Esto abre el debate sobre la coautoría o participación en figuras como la omisión de auxilio o el abandono de persona (Artículos 106 y 108 del Código Penal).
El alcance de la responsabilidad penal objetiva: Para que prospere una imputación penal sobre terceros no conductores, la justicia exige acreditar un nexo normativo y psicológico claro con el resultado o con la acción de abandono agravada, un terreno donde las interpretaciones de los jueces suelen ser restrictivas, exigiendo un estándar probatorio riguroso que la querella busca consolidar.
Una comunidad que espera definiciones claras
Mauro Báez peleó por su vida durante cuatro meses y una semana en una cama de hospital, sostenido por la esperanza de su familia y el esfuerzo médico. Su fallecimiento modificó la calificación legal para el principal imputado, pero dejó abierto el debate sobre las responsabilidades compartidas en la cadena de abandono.
La sociedad de Paso de los Libres observa con atención el devenir de la investigación. No se trata de señalar anticipadamente, sino de exigir que el sistema de justicia examine con profundidad técnica el rol de cada uno de los involucrados en aquellas horas críticas. La claridad en las decisiones judiciales es el único camino para garantizar que la ley alcance a todos por igual y que la memoria de Mauro encuentre respuesta en los estrados correspondientes.
JUSTICIA POR MAURO BAEZ MARTELLI







