

Con cupos limitados, ya está abierta la inscripción para una diplomatura que comenzará en septiembre y busca formar agentes de apoyo para la inclusión, la autonomía y los cuidados. La propuesta surgió de un convenio entre la Asociación Civil de Familias de Personas con Discapacidad Munay y la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
En el marco de sus nueve años de trayectoria, la Asociación Civil de Familias de Personas con Discapacidad Munay suma un nuevo desafío a su camino institucional. Se trata de la “Diplomatura Universitaria en Agentes de Apoyo para la Inclusión, la Autonomía y los Cuidados”, una propuesta de formación que se presenta como inédita en la ciudad y que cuenta con el respaldo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
La inscripción ya está habilitada y el inicio está previsto para septiembre. Las clases serán presenciales, con una modalidad intensiva de cuatro sábados consecutivos, comenzando el 12 de septiembre, y se desarrollarán en el Centro Regional UNNE Goya, ubicado en Colón 538. El cupo estará limitado a 100 participantes, de acuerdo con la capacidad del aula.
La iniciativa fue presentada por Delfina Jara, fundadora de Munay, durante una entrevista radial. Allí puso especial énfasis en el carácter universitario de la propuesta y en el respaldo que representa el convenio alcanzado con la UNNE.
“Esto no es un curso más, no es un taller, es una diplomatura universitaria”, remarcó Jara, quien además valoró la confianza de la institución académica para llevar adelante este proyecto junto a la asociación.
La certificación será emitida por la Facultad de Medicina de la UNNE, de acuerdo con la Resolución 1688/18-C.S., y estará sujeta al cumplimiento de las condiciones y evaluaciones previstas. La capacitación también contempla un trabajo integrador final, por lo que tendrá una estructura académica que irá más allá de una formación introductoria.
UNA NECESIDAD QUE NACIÓ DE LA EXPERIENCIA
Detrás de la propuesta hay una situación que Munay conoce de cerca. El acompañamiento diario de las familias permitió detectar una necesidad concreta: contar con personas preparadas para asistir y acompañar a quienes requieren distintos niveles de apoyo.
“Muchas veces no tenemos con quién dejar a nuestros hijos. Esa realidad nos llevó a pensar en la formación de personas capacitadas para acompañar”, explicó Jara, quien además habló desde su propia experiencia como madre de una joven con síndrome de Down.
La diplomatura estará dirigida a mayores de 18 años, tengan o no título secundario. Podrán participar familiares, cuidadores, voluntarios, trabajadores comunitarios y todas aquellas personas interesadas en incorporar herramientas vinculadas con la discapacidad, la autonomía y los cuidados.
Para Munay, además, la formación puede convertirse en una posibilidad laboral para quienes quieran desempeñarse como acompañantes o agentes de apoyo.
“Es también una salida laboral para jóvenes, porque brinda herramientas para comprender a la persona que cuidan, saber qué hacer y qué evitar”, señaló Jara.
El equipo docente estará compuesto por dos profesionales de Goya y entre dos y tres especialistas de la Facultad de Medicina de la UNNE. Ellos tendrán a su cargo los distintos módulos que forman parte del trayecto.
UNA MIRADA AMPLIA SOBRE LA DISCAPACIDAD
Desde la asociación remarcaron que la propuesta no apunta únicamente a situaciones vinculadas con condiciones presentes desde el nacimiento. El objetivo es abordar la discapacidad desde una perspectiva más amplia, contemplando también circunstancias que pueden aparecer durante distintas etapas de la vida.
“No solo pensamos en una condición de nacimiento, sino en situaciones que pueden aparecer a lo largo de la vida, como un accidente o el envejecimiento. Por eso hablamos de acompañamiento, autonomía y cuidados”, explicó la fundadora de Munay.
El costo de la diplomatura será de un único pago de 50 mil pesos. Desde la entidad aclararon que ese dinero estará destinado al pago de los honorarios de los profesionales y también al sostenimiento de la asociación, que funciona como una organización civil sin fines de lucro.
“Vivimos de donaciones y beneficios, por lo que esto representa una ayuda económica muy importante”, indicó Jara, al mismo tiempo que consideró que el valor de la capacitación resulta accesible frente a otras propuestas de características similares.
LAS INSCRIPCIONES YA GENERAN INTERÉS
El interés de la comunidad comenzó a reflejarse desde las primeras horas de apertura de la inscripción. Según informaron desde Munay, cerca de 25 personas ya se habían registrado inicialmente.
El límite establecido es de 100 participantes, una cifra determinada principalmente por la capacidad disponible en el aula donde se desarrollarán los encuentros.
La diplomatura llega, además, en un momento especial para Munay, que cumple nueve años de trabajo acompañando a familias de personas con discapacidad. Desde sus comienzos, la asociación buscó brindar orientación, contención y espacios de encuentro desde una mirada basada en la empatía.
Con el paso del tiempo, la entidad fue ampliando sus actividades y fortaleciendo vínculos con distintas instituciones a través de convenios, propuestas comunitarias y espacios de formación.
Uno de los ejemplos más recientes fue el desfile de mascotas realizado durante el día de San Roque, una actividad que reunió a 35 animales y contó con la colaboración de veterinarios y comercios de la ciudad.
“Somos una asociación muy activa, no nos quedamos quietos”, sostuvo Jara, quien también destacó el trabajo conjunto que se realiza dentro de la institución y el aporte de la actual presidenta, Graciela, especialmente en la búsqueda y administración de recursos y donaciones.
Con esta nueva propuesta académica, Munay busca dar otro paso en ese recorrido. La intención es formar a personas que puedan acompañar de una manera más preparada y respetuosa a quienes necesitan asistencia, pero también generar nuevas herramientas para las familias y posibles oportunidades laborales para los jóvenes.
La expectativa de la asociación es que la diplomatura pueda convertirse en un aporte concreto para la comunidad y, al mismo tiempo, fortalecer el objetivo con el que nació hace nueve años.
“Ojalá podamos seguir cumpliendo con nuestra misión de bien social”, concluyó Jara.





