GOYA HOMENAJEÓ A SAN MARTÍN A 176 AÑOS DE SU PASO A LA INMORTALIDAD

Goya volvió a reunirse para recordar al General José de San Martín, Padre de la Patria y Libertador de América, al cumplirse el 176º aniversario de su paso a la inmortalidad. La ceremonia se realizó a las 15 horas en la plaza que lleva su nombre y estuvo encabezada por el viceintendente Sebastián Mazzaro.

El acto reunió al secretario de Gobierno Pablo Fernández; la vicepresidenta 2ª del HCD, Vivían Merlo; el jefe del Batallón de Ingenieros de Monte 12, teniente coronel Sergio Ortiz; el diputado provincial Jesús Méndez Vernengo; funcionarios municipales y provinciales; concejales; representantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad; integrantes de la Asociación Cultural Sanmartiniana y de la Asociación Civil Belgraniana; delegaciones escolares; el párroco de la “Rotonda”, el misionero redentorista padre Boris Escobar, y vecinos de la ciudad.

La ceremonia comenzó con la colocación de la bandera nacional a media asta, como símbolo de respeto y memoria por el fallecimiento del General San Martín. Participaron de ese momento el viceintendente Sebastián Mazzaro, la vicepresidenta 2ª del HCD Vivían Merlo, la profesora Marisa Laura Báez, en representación de la Asociación Sanmartiniana, y el teniente coronel Sergio Ortiz.

A lo largo del homenaje, los distintos oradores coincidieron en destacar el legado de San Martín y la vigencia de valores como la libertad, la austeridad, el sentido del deber y la búsqueda del bien común. También remarcaron la necesidad de dejar de lado los intereses personales para construir una Patria con lugar para todos y afrontar los desafíos del presente.

UNA CEREMONIA MARCADA POR LA MEMORIA Y LOS VALORES

La Banda Militar “Puerto Argentino”, bajo la dirección de su primer maestro de banda, teniente 1º Alberto Esteban Córdoba, interpretó el Himno Nacional Argentino. La misma formación tuvo a su cargo el toque de diana que dio paso al minuto de silencio en homenaje al Libertador.

Durante la invocación religiosa, el sacerdote Boris Escobar saludó a las autoridades municipales, representantes de instituciones, delegaciones escolares y vecinos presentes. Luego rezó un salmo y centró su reflexión en la libertad y la dignidad de los pueblos.

“Seamos libres, lo demás no importa nada”, recordó el sacerdote, al tomar una de las frases más conocidas de San Martín como eje de su mensaje.

Escobar planteó que aquella expresión debe entenderse como una convocatoria a vivir en libertad y con dignidad, respetando la historia y manteniendo en pie los valores que inspiraron al General San Martín.

“Seamos un pueblo digno, que sepamos respetar, saber estar de pie, haciendo nuestro este deseo de libertad inspirado por el General San Martín”, expresó.

Después invitó a los presentes a realizar una oración comunitaria, tomando la historia como fuente de reflexión y recurriendo a Dios como guía en la búsqueda de esos propósitos y valores.

VICENTE VERCHER ARIZAGA DESTACÓ LA DIMENSIÓN MORAL DE SAN MARTÍN

Uno de los momentos centrales del acto estuvo a cargo del tesorero de la Asociación Cultural Sanmartiniana, Lic. Profesor Vicente E. Vercher Arizaga, quien realizó una extensa evocación de la vida y el legado del Libertador.

Al iniciar su discurso, sostuvo que el homenaje no debía reducirse a una fecha protocolar, sino que debía ser entendido como un ejercicio colectivo de memoria y gratitud.

“Nos convocamos hoy en este marco de respeto y memoria para rendir tributo a uno de los hombres cuya huella no solo definió la geografía política de nuestro continente, sino que esculpió la matriz ética sobre la cual se erigen nuestras naciones”, expresó.

Vercher Arizaga remarcó además el orgullo de los correntinos por ser compatriotas y comprovincianos de San Martín y recordó también la figura del sargento Cabral, héroe saladeño, cuyo acto de arrojo durante la Batalla de San Lorenzo pudo haber cambiado el rumbo de la historia.

Según planteó, la dimensión de San Martín supera ampliamente su representación en monumentos y símbolos. “Nos encontramos ante la estatura moral de un hombre que comprendió que la verdadera libertad no se conquista únicamente con la espada en el campo de batalla, sino que se consolida día a día mediante la virtud, el mérito, el desprendimiento y el respeto irrestricto a la dignidad humana”, señaló.

Al referirse al San Martín militar, pidió alejarse de la imagen simplificada de un conquistador. Explicó que el General no utilizó las armas por dominio, gloria personal o ambición territorial, sino que puso su capacidad estratégica al servicio de la emancipación de los pueblos sudamericanos.

También recordó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo y el principio de disciplina que San Martín sostuvo durante su carrera. Según el discurso, para el Libertador la disciplina no significaba sometimiento, sino el rigor necesario para alcanzar la excelencia y proteger la vida de quienes estaban bajo su mando.

Vercher Arizaga destacó además el código de honor que San Martín aplicó en el ámbito militar, donde el valor no estaba asociado a la temeridad irresponsable, sino a la templanza, al respeto por el enemigo vencido y a una conducción ética durante el combate.

En ese recorrido, definió al Cruce de los Andes como una proeza logística y táctica de enorme magnitud y como una demostración de lo que podían alcanzar la planificación rigurosa, la confianza en el ideal republicano y la unión de un pueblo frente a circunstancias adversas.

Pero, para el orador, una de las mayores muestras de grandeza de San Martín estuvo en su decisión de renunciar al poder.

Recordó que, después de consolidar la independencia de Chile en Maipú y proclamar la libertad del Perú, el Libertador no buscó coronas ni intentó perpetuarse en el mando. También destacó la célebre entrevista de Guayaquil, donde San Martín habría demostrado que un verdadero jefe militar debe saber apartarse cuando el objetivo superior de la causa lo exige.

“Despojado de vanidad, prefirió ceder el protagonismo para no dividir a las fuerzas libertadoras. San Martín jamás usó sus victorias para erigir un pedestal personal; cada triunfo pertenecía, en su concepción, al pueblo que había derramado su sangre por la libertad”, sostuvo Vercher Arizaga.

En esa línea, afirmó que sus cualidades militares le valieron el reconocimiento como Libertador, pero fueron sus virtudes ciudadanas las que terminaron de convertirlo en Padre de la Patria.

También destacó la convicción de San Martín de que las armas solo podían tener sentido cuando defendían la ley y las instituciones democráticas, y que debían dejar de actuar cuando la Patria alcanzaba la paz.

Como gobernador intendente de Cuyo, recordó, San Martín mostró una capacidad de gestión pública basada en la austeridad y la equidad. Promovió la industria local, impulsó la educación pública, mejoró la salud y organizó a la sociedad civil con una transparencia que, según señaló, fue una de sus características.

También remarcó que vivió con la misma sencillez con la que gobernó y que rechazó sueldos elevados y honores pomposos.

EL RECHAZO A LAS GUERRAS ENTRE HERMANOS

Otro de los puntos centrales del discurso fue la postura de San Martín frente a las guerras civiles que atravesaron a la Argentina.

Vercher Arizaga recordó que, ante las presiones para que interviniera con sus veteranos en esos enfrentamientos, el General sostuvo una frase que definió como un verdadero principio republicano:

“El General San Martín jamás desenvainará su espada para derramar sangre de hermanos.”

El orador señaló que el Libertador prefirió el ostracismo y el exilio voluntario antes que convertirse en parte de la discordia nacional.

También evocó sus últimos años en Boulogne-sur-Mer, lejos de las disputas políticas y de las luchas por el poder, pero atento al destino de su tierra natal. En ese período, sostuvo, dejó en las célebres Máximas para su hija Mercedes un verdadero testamento pedagógico y moral basado en el amor a la verdad, la educación, la tolerancia y el respeto por los demás.

A partir de allí, Vercher Arizaga trasladó la reflexión al presente y planteó que la pregunta central no debería ser solamente qué hizo San Martín por los argentinos, sino qué hacen hoy los argentinos con el legado que recibieron.

“La libertad que nos legó el Gran Capitán no es un estado pasivo ni una meta concluida; es una construcción diaria que exige el mismo compromiso ético que él demostró en cada acto de su vida”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que las batallas actuales ya no se libran en San Lorenzo, Chacabuco o Maipú ni requieren atravesar cordilleras. Para el orador, los desafíos de este tiempo pasan por la honestidad republicana, la superación de las divisiones, la búsqueda de justicia y el fortalecimiento de la educación como herramienta de libertad.

También enumeró algunas de las conductas que, según su reflexión, deberían formar parte de ese compromiso: cumplir con responsabilidad el deber ciudadano, administrar los recursos públicos con austeridad, respetar la ley y a quienes piensan diferente y evitar alimentar las divisiones que afectan a la comunidad.

“Que la figura del General Don José de San Martín no sea solo un recuerdo nostálgico del pasado, sino un faro moral que ilumine el presente y guíe el rumbo hacia el futuro”, afirmó.

Finalmente, pidió que el ejemplo de entrega, renunciamiento y dignidad del Libertador sirva de inspiración para construir una Patria próspera, justa y soberana, a la altura del sacrificio de quienes lucharon por su libertad.

“Eterna Gloria al Padre de la Patria, General San Martín”, concluyó.

SONIA ESPINA: “LA PATRIA SE CONSTRUYE TODOS LOS DÍAS”

La secretaria de Educación, Dra. Sonia Espina, también realizó una evocación durante la ceremonia. Después de saludar a las autoridades, docentes, estudiantes y vecinos, destacó el significado especial que tiene San Martín para los correntinos por haber nacido en Yapeyú.

“Hoy nos reunimos para honrar al General José de San Martín. Para nosotros, los correntinos, este día tiene un significado muy especial. El Padre de la Patria nació en nuestra tierra, en Yapeyú. Su vida quedó unida para siempre al esfuerzo, al coraje y al destino de nuestro continente”, manifestó.

Espina recordó la organización del Ejército de los Andes, el cruce de la cordillera y el papel de San Martín en la transformación de la historia continental.

Pero, al igual que otros oradores, puso el foco en los valores que estuvieron detrás de sus acciones.

“San Martín se destaca por los principios que guiaron su vida: la austeridad, el sentido del deber y la firme convicción de que el bien común está por encima de los intereses personales”, remarcó.

La funcionaria también se detuvo en las Máximas que San Martín escribió para su hija Mercedes, a las que definió como una expresión especialmente humana de su legado.

Según explicó, en ese texto no aparece la búsqueda de gloria personal, sino una serie de valores destinados a orientar la vida. Entre ellos mencionó la enseñanza de “humanizar el carácter y hacerlo sensible”, además del amor a la verdad, el respeto por todas las creencias y la solidaridad con quienes más lo necesitan.

Para Espina, San Martín comprendió que la libertad de un pueblo solamente puede sostenerse cuando existe educación y valores morales.

La secretaria de Educación también sostuvo que la figura del General permanece vigente porque la construcción de la Patria continúa todos los días.

“San Martín es una presencia viva porque la Patria se construye todos los días: en cada una de nuestras aulas, en el compromiso de los docentes y en el esfuerzo de cada vecino”, afirmó.

Y planteó una pregunta vinculada directamente con el presente: “Recordar al Padre de la Patria es preguntarnos qué valores estamos transmitiendo y qué comunidad estamos formando para nuestros niños”.

Al cerrar su intervención, Espina señaló que cada generación enfrenta sus propios desafíos y llamó a asumir la responsabilidad de construir colectivamente el futuro de la comunidad.

“Cada generación tiene su propio desafío y a nosotros nos toca este tiempo. Hagamos propio su legado y asumamos la responsabilidad de construir, juntos, el futuro que nuestra comunidad merece”, expresó.

OFRENDAS FLORALES Y HOMENAJE FINAL

La ceremonia continuó con la colocación de coronas de laurel al pie del Monumento a San Martín. Las ofrendas simbolizaron la libertad y la victoria alcanzadas por el General Don José Francisco de San Martín durante las campañas que marcaron la independencia de América del Sur.

En representación del Municipio colocaron la ofrenda el viceintendente Sebastián Mazzaro y el secretario de Gobierno Pablo Fernández.

Por la Asociación Cultural Sanmartiniana Goya participaron de este momento la socia activa Alicia Árnica de Nardelli y la vicepresidenta, profesora Marisa Laura Báez.

Luego, la Banda Militar “Puerto Argentino” interpretó el Himno a San Martín.

Como cierre de la jornada, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad y las delegaciones escolares realizaron el tradicional Pasaje de Honor alrededor del Monumento al Padre de la Patria, con el que concluyó la conmemoración de los 176 años del paso a la inmortalidad del Libertador de América.

Todo el acto contó además con interpretación en Lengua de Señas, tarea que estuvo a cargo de la profesora Paola Altamirano.