EL NIÑO YA SE INSTALÓ EN EL PACÍFICO Y EL SMN ANTICIPA UNA POSIBLE INTENSIFICACIÓN EN PRIMAVERA

El escenario climático comenzó a cambiar y los especialistas siguen de cerca la evolución de un fenómeno que puede tener impacto sobre buena parte de la Argentina. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que El Niño ya está activo, luego de detectar un calentamiento sostenido de las aguas del Pacífico ecuatorial por encima de los valores normales.

Los registros correspondientes a julio muestran que el aumento de las temperaturas del océano avanzó desde las costas de Sudamérica hacia el centro del Pacífico. Las anomalías más importantes se observaron en la zona conocida como Niño 1+2, donde el agua llegó a presentar valores de hasta +3,2 °C por encima de lo habitual.

UNA PROBABILIDAD CERCANA AL 100% PARA LOS PRÓXIMOS MESES

Los modelos climáticos utilizados tanto a nivel nacional como internacional coinciden en que El Niño continuará presente durante el trimestre comprendido por agosto, septiembre y octubre de 2026. Para ese período, la probabilidad estimada de que el fenómeno permanezca activo se ubica prácticamente en el 100%.

Pero el dato que genera mayor atención está puesto en lo que puede ocurrir después.

Según las proyecciones difundidas por el SMN, durante el comienzo de la primavera austral aumentan de manera considerable las posibilidades de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte.

Una evolución de esas características podría modificar los patrones habituales de lluvias y temperaturas en diferentes sectores del país.

EL IMPACTO NO SERÁ IGUAL EN TODA LA ARGENTINA

Aunque El Niño tiene capacidad para alterar las condiciones climáticas a escala regional, sus efectos no se manifiestan de la misma manera en todo el territorio argentino.

Los antecedentes analizados por el SMN muestran diferencias importantes según la región. Por eso, la evolución del fenómeno deberá seguirse de cerca durante los próximos meses, especialmente a través de los pronósticos y las alertas oficiales.

Con El Niño ya activo y con la posibilidad de que gane fuerza durante la primavera, el comportamiento de las lluvias y las temperaturas se convierte en uno de los principales aspectos a monitorear de cara a los próximos meses.