El Gobierno de Corrientes analiza una nueva modalidad de acceso a la vivienda destinada a personas solteras. La iniciativa está siendo trabajada por el Instituto de Viviendas de Corrientes (INVICO) y fue anticipada por el gobernador Juan Pablo Valdés, quien vinculó el proyecto con los cambios que atraviesan las familias y con la marcada disminución de los nacimientos registrada en los últimos años.
La propuesta supone una modificación en la mirada tradicional de las políticas habitacionales. Según explicó Valdés, se busca contemplar una realidad que cada vez tiene mayor presencia: personas que viven solas y que no necesariamente tienen hijos.
“Hay que tener una mirada más profunda”, sostuvo el mandatario al referirse al proyecto, al que también vinculó con la posibilidad de generar movimiento en el sector de la construcción.
El gobernador viene mencionando desde hace aproximadamente una semana los avances de esta iniciativa en distintas entrevistas radiales. Actualmente, uno de los requisitos excluyentes para participar de los sorteos de viviendas de INVICO es conformar una pareja y contar con al menos un hijo.
“Estamos trabajando en la reformulación de un plan de viviendas para las personas que son solteras. Es un tipo de familia que día a día va creciendo. No es una novedad que los jóvenes no quieren tener hijos”, expresó Valdés durante una entrevista con Radio Nord.
Además, señaló que el proyecto se está coordinando con distintos sectores. “Estamos coordinando acciones junto a la Cámara Argentina de la Construcción, el Banco de Corrientes y el INVICO”, indicó.
Por ahora, no se conocen detalles sobre los requisitos, características de las viviendas o modalidad de acceso que tendría el nuevo programa. Desde diario época intentaron obtener precisiones de autoridades de INVICO, aunque hasta el momento no recibieron respuesta.
UN CAMBIO EN LA FORMA DE PENSAR LA FAMILIA
La propuesta aparece en un contexto en el que distintos estudios muestran una transformación en las expectativas de los argentinos respecto de la maternidad y la paternidad.
Un relevamiento realizado por la Universidad Austral encontró que actualmente el 46% de los argentinos considera muy importante tener hijos. Diez años atrás, esa proporción alcanzaba el 77%.
El mismo estudio detectó otro cambio significativo: las razones para decidir no tener hijos ya no están encabezadas exclusivamente por cuestiones económicas o laborales. Por primera vez, el principal motivo señalado está relacionado con una decisión personal: muchas personas directamente no contemplan la maternidad o la paternidad dentro de sus proyectos de vida.
Los datos corresponden a la edición 2025 del estudio longitudinal sobre la familia en Argentina que realiza desde 2000 el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad (ODHV), dependiente del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.
En esta oportunidad fueron consultados 1.028 adultos de todo el país, con el objetivo de conocer cuáles son los factores que pesan a la hora de decidir tener o no hijos.
La transformación también puede verse en las cifras de nacimientos. De acuerdo con datos del Ministerio de Salud de la Nación, en los últimos diez años se produjo una reducción del 47%.
Entre los jóvenes el cambio resulta todavía más marcado. Solo el 34% de los argentinos de entre 18 y 34 años considera que tener hijos es muy importante para alcanzar una vida plena.
MENOS NACIMIENTOS Y MENOS ALUMNOS EN LAS ESCUELAS
La caída de la natalidad no queda limitada al ámbito familiar. Sus efectos comienzan a proyectarse sobre otras áreas, entre ellas el sistema educativo.
Un informe elaborado por Argentinos por la Educación y el Banco Mundial, publicado en enero, estimó que para 2030 la matrícula del nivel primario en Corrientes podría disminuir en 22.139 estudiantes.
El número representa una reducción del 21,1% en comparación con los registros actuales.
En el nivel inicial, otro informe de Argentinos por la Educación proyectó que para 2027 el sistema educativo argentino podría estar en condiciones de cubrir toda la matrícula de jardines de infantes sin necesidad de construir nuevos establecimientos ni ampliar los existentes.
Son indicadores que muestran que la reducción de los nacimientos puede tener consecuencias concretas en la planificación de infraestructura y servicios públicos durante los próximos años.
LA EXPERIENCIA DE LAS MATERNIDADES
La tendencia también aparece reflejada en la experiencia cotidiana de los profesionales de la salud.
Hace un año, diario época consultó sobre este fenómeno a la obstetra Claudia Fernández, quien explicó que la disminución de los nacimientos responde a diferentes factores.
Entre ellos mencionó las dificultades económicas. Muchas mujeres deben incorporarse al mercado laboral para aportar ingresos al hogar y, en otros casos, afrontar solas la crianza de sus hijos. Ese escenario, según la especialista, lleva a que algunas familias opten por tener un solo hijo.
Fernández describió además cómo cambió el ritmo de nacimientos en su maternidad.
“Hace diez años teníamos entre 8 y 10 nacimientos diarios. Hoy promediamos entre 4 y 6, y hay días donde no hay ninguno”, señaló.
La diferencia también se refleja en los números anuales. Según explicó, la cantidad de nacimientos en su maternidad pasó de más de 2.200 a cerca de 1.700 por año durante la última década.
LA MATERNIDAD SE POSTERGA
Para la especialista, uno de los factores centrales detrás de la caída es el cambio en la edad en la que las mujeres deciden ser madres.
“Antes era entre los 20 y 25 años, ahora está entre los 30 y 35. Eso impacta directamente en la cantidad total de hijos”, explicó Fernández.
Así, la iniciativa que analiza INVICO aparece en medio de una transformación social que va mucho más allá de una cuestión habitacional. Las estadísticas de natalidad, los estudios sobre las nuevas formas de familia y los cambios en las decisiones personales muestran un escenario diferente al de hace una década.
En ese contexto, el Gobierno provincial plantea revisar los criterios tradicionales para acceder a una vivienda pública y comenzar a contemplar también a quienes transitan su proyecto de vida sin pareja ni hijos.
Todavía faltan conocer los detalles del programa. Pero el planteo de Valdés abre una discusión que, por los datos disponibles, seguramente tendrá cada vez más peso en las políticas públicas de los próximos años.



