LA POBREZA SUBIÓ AL 30% EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2026 Y CRECIÓ LA INDIGENCIA

La pobreza volvió a mostrar un incremento en Argentina durante el primer trimestre de 2026, alcanzando al 30% de la población, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), basado en datos del INDEC. El indicador aumentó 0,1 puntos porcentuales respecto al cierre de 2025, interrumpiendo la tendencia descendente que se había registrado durante gran parte del año pasado.

A pesar de ese repunte, la comparación con igual período de 2025 sigue siendo positiva, ya que entonces la pobreza se ubicaba en 31,4%. Sin embargo, el estudio advierte que la recuperación comenzó a perder fuerza y que cada vez más familias tienen dificultades para cubrir el costo de la canasta básica.

TAMBIÉN CRECIÓ LA INDIGENCIA

El informe señala que la situación fue aún más preocupante en materia de indigencia. Entre enero y marzo, el índice pasó de 6,1% a 6,5%, lo que representa un aumento de 0,4 puntos porcentuales.

De acuerdo con las estimaciones del Observatorio, alrededor de 1,8 millones de personas cayeron por debajo de la línea de pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y los primeros meses de este año.

INGRESOS QUE NO ALCANZAN

Uno de los principales factores que explica este deterioro es el desfasaje entre la evolución de los salarios y el aumento del costo de los alimentos.

Durante el trimestre, la Canasta Básica Alimentaria registró un incremento del 11,6%, mientras que el índice general de salarios avanzó 8,6%. Esto significa que, aunque los ingresos continuaron creciendo en términos nominales, no lograron acompañar el ritmo de aumento de los productos esenciales.

PREOCUPA EL EMPLEO INFORMAL

El director del Observatorio, Agustín Salvia, también atribuyó el cambio de tendencia al avance de la precarización laboral.

Según el informe, la informalidad alcanzó al 44,2% de los trabajadores, mientras que la subocupación aumentó 1,1 puntos porcentuales. El estudio remarca que el problema ya no pasa únicamente por conseguir empleo, sino también por la calidad de esos puestos y por si generan ingresos suficientes para sostener a las familias.

MENOR CRECIMIENTO ECONÓMICO

Otro aspecto señalado es la desaceleración de la economía. El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) pasó de un ritmo de 5,8% a 2,3%, mientras que la recuperación de los ingresos fue desigual entre los distintos sectores sociales.

Esa evolución también se reflejó en el coeficiente de Gini, utilizado para medir la desigualdad, que mostró un empeoramiento durante el período analizado.

LOS GASTOS FIJOS PRESIONAN A LOS HOGARES

El informe destaca además que las familias de menores ingresos enfrentan una carga cada vez mayor por el aumento de gastos difíciles de reducir, como las tarifas de energía, el transporte y los alquileres.

Estos incrementos impactan con mayor fuerza en los hogares más vulnerables, que destinan gran parte de sus ingresos a cubrir necesidades básicas.

EL NEA, ENTRE LAS REGIONES MÁS AFECTADAS

El estudio vuelve a reflejar las fuertes diferencias regionales. Concordia encabeza el ranking de pobreza con 52,5%, seguida por Gran Resistencia con 49,7% y Posadas con 42,6%.

En cuanto a la indigencia, Gran Resistencia ocupa el primer lugar con 24,3%, seguida por Concordia con 11,2% y Posadas con 10,7%.

Si bien el informe no publica un porcentaje específico para el aglomerado de Corrientes, advierte que la situación del NEA representa una señal de alerta debido a los elevados niveles de vulnerabilidad social, empleo informal y pérdida del poder adquisitivo.

Además, el estudio menciona que también se registraron aumentos importantes de la pobreza en Gran Santa Fe, Gran Mendoza, Formosa, Santiago del Estero-La Banda, Gran Córdoba y Corrientes.

Los especialistas concluyen que, aunque la comparación interanual todavía muestra una mejora, el incremento registrado durante el primer trimestre y el crecimiento de la indigencia reflejan que la recuperación social continúa siendo frágil y dependerá, en gran medida, de la evolución de los salarios, el empleo y el costo de la canasta básica.