Otra vez paga el usuario : La historia se repite una vez más en Paso de los Libres

Otra vez paga el usuario

Sabado 6 de Junio de 2026

Por : Rolón Javier Adrian

La historia se repite una vez más en Paso de los Libres. La empresa prestataria del servicio de transporte urbano solicitó un aumento en el valor del boleto de colectivo y, como marca el procedimiento, se convocó a una audiencia pública para debatir la propuesta.

Sin embargo, la experiencia demuestra que estas audiencias pocas veces modifican el resultado final. Son espacios donde vecinos, usuarios e instituciones pueden expresar sus opiniones, pero cuya decisión no es vinculante. En otras palabras, se escucha a la ciudadanía, pero la resolución final queda en manos de quienes ya tienen prácticamente definido el camino a seguir.

Por eso muchos ciudadanos observan este mecanismo con escepticismo. Consideran que la audiencia pública termina siendo una formalidad administrativa, una puesta en escena destinada a mostrar transparencia en un proceso cuyos acuerdos ya fueron discutidos previamente entre la empresa y el municipio.

Mientras tanto, la realidad golpea el bolsillo de los libreños. Cada aumento del boleto representa un nuevo esfuerzo para trabajadores, estudiantes, jubilados y familias que dependen diariamente del transporte público para movilizarse dentro de la ciudad. Y cuando los salarios no acompañan el ritmo de los incrementos, el impacto se siente aún más.

Nadie desconoce que los costos operativos aumentan y que las empresas necesitan mantener la prestación del servicio. Pero también es cierto que la calidad del transporte, las frecuencias y las condiciones generales del sistema deben formar parte de la discusión. No puede hablarse únicamente de tarifas sin analizar qué servicio recibe el usuario a cambio.

La pregunta que queda flotando es la misma de siempre: ¿quién defiende realmente al pasajero? Porque cuando termina la audiencia, cuando se apagan los micrófonos y se firman las resoluciones, el resultado suele ser el mismo. La empresa consigue la actualización tarifaria, el municipio cumple con el procedimiento administrativo y el vecino vuelve a hacer cuentas para llegar a fin de mes.

Una vez más, en la ecuación del transporte urbano, quien termina pagando la diferencia es el usuario.