GUAVIRAVÍ
Sabado 11 de Abril de 2026
La bronca crece en la localidad correntina tras la denuncia contra la gestión de Tomás Méndez Ribeiro. Las trabajadoras aseguran que les dijeron que “no hay presupuesto”, que al 11 de abril siguen sin cobrar sus haberes y que el Municipio estaría prácticamente quebrado. También advierten que podría haber hasta 30 despedidos.
Un verdadero escándalo sacude por estas horas a Guaviraví. Un grupo de trabajadoras denunció que fue convocado por el intendente Tomás Méndez Ribeiro para comunicarles que ya no había presupuesto para sostener sus puestos laborales, dejándolas prácticamente en la calle y en medio de una situación desesperante.
La denuncia genera todavía más indignación porque las más golpeadas por esta decisión serían mujeres trabajadoras, muchas de ellas con familias a cargo y dependiendo de ese ingreso para poder subsistir. Lejos de una solución de fondo, según relataron las afectadas, la respuesta que recibieron fue un simple “vale de comestible”.
El documento entregado por el Municipio incluye apenas algunos productos básicos: arroz, un kilo de muslo, fideo, puré de tomate, un kilo de cebolla y un kilo de papa. Para las denunciantes, se trata de una humillación y de una ayuda mínima que no reemplaza ni el salario ni la estabilidad que perdieron de un día para el otro.
Pero el cuadro se vuelve todavía más grave: al día de hoy, 11 de abril, las trabajadoras aseguran que aún no cobraron sus haberes, lo que agrava la angustia y la incertidumbre de familias enteras que no saben cómo van a seguir.
Además, según sostienen, desde el propio ámbito municipal se les habría transmitido que la comuna se encuentra en una situación de quiebra económica. Esa versión encendió todas las alarmas en el pueblo, ya que también circula con fuerza que podría haber unos 30 trabajadores despedidos en total.
La noticia cayó como una bomba en Guaviraví y abrió una fuerte polémica sobre la administración de los recursos públicos, el trato hacia los empleados y el impacto social de una crisis que golpea de lleno a los sectores más vulnerables.
Hasta el momento no hubo una explicación oficial detallada que lleve tranquilidad a la comunidad ni que aclare cuántos trabajadores están en riesgo, cuál es la situación real de las cuentas municipales y qué medidas se tomarán para evitar que más familias queden sin sustento.
Mientras tanto, crece la bronca, el dolor y el reclamo de respuestas en una localidad que hoy vive horas de enorme tensión.
Fuente : Impacto Corrientes





