La ciudad de Goya continúa fortaleciendo su perfil turístico con el objetivo de consolidarse como uno de los principales destinos de naturaleza y aventura de la región. En ese marco, la Licenciada en Turismo Fabiola Pitana destacó la necesidad de transformar el impacto de grandes eventos, como la Fiesta Nacional del Surubí, en una actividad económica sostenida durante todo el año.
La especialista consideró que el gran desafío actual es lograr que el “Mundial de Pesca” funcione como punto de partida para atraer visitantes hacia otros atractivos turísticos de la ciudad y la región, especialmente vinculados al turismo de naturaleza.
“La fiesta del surubí debe ser solo el puntapié”, sostuvo Pitana, quien remarcó que actualmente gran parte de los visitantes concentran sus actividades únicamente en el evento principal, sin extender su estadía ni realizar excursiones complementarias.
En ese sentido, resaltó el enorme potencial de la Reserva Isoró como uno de los espacios naturales más importantes para posicionar a Goya en el mapa del turismo de aventura y ecoturismo.
Entre las propuestas que podrían potenciar el movimiento turístico mencionó las excursiones náuticas, el turismo rural, los días de campo y experiencias vinculadas al contacto con la naturaleza.
Además, la licenciada planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo de circuitos regionales, integrando a Goya con otros destinos turísticos consolidados de la provincia y del nordeste argentino.
Una de las ideas centrales es conectar la Reserva Isoró con los Esteros del Iberá, generando corredores turísticos que permitan ofrecer experiencias más completas tanto para visitantes nacionales como internacionales.
Pitana también propuso tomar como referencia modelos europeos de integración regional, donde distintas ciudades y atractivos se comercializan como parte de un mismo circuito turístico.
Otro de los puntos clave mencionados fue la importancia del trabajo conjunto entre el sector público y privado para garantizar que el crecimiento económico beneficie a toda la comunidad.
La especialista advirtió sobre los riesgos de un crecimiento desigual y puso como ejemplo el caso de Puerto Iguazú, donde parte del consumo turístico termina desplazándose hacia ciudades vecinas, limitando el impacto económico local.
“El turismo debe beneficiar desde el kiosquero hasta el hotelero”, expresó, remarcando que el verdadero desarrollo se alcanza cuando toda la ciudad logra crecer de manera equilibrada gracias a la actividad turística.
Con la mirada puesta en el futuro, el objetivo es que Goya deje de ser solamente sede de un gran evento anual y se convierta en un nodo estratégico del turismo de naturaleza en Corrientes y el nordeste argentino.




