LA HUELLA DE AIMÉ BONPLAND EN EL LITORAL: HISTORIA, CIENCIA Y MEMORIA VIVA

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Martes 12 de Mayo de 2026

En diálogo con PONELE H Radio-TV, medio de Paso de los Libres, la historiadora Carmen Estenaga repasó el paso del naturalista francés por la región y llamó a cuidar su legado patrimonial y ambiental.

Rescatan la trayectoria de un científico ligado a Corrientes
El paso de Aimé Bonpland por el Litoral volvió a ser tema de análisis en una charla emitida por PONELE H Radio-TV. La investigadora Carmen Estenaga abordó los aportes del francés a la historia, la ciencia y el desarrollo productivo de la zona, y subrayó la necesidad de mantener viva su memoria.

De Santa Ana a la domesticación de la yerba mate
Según relató Estenaga, Bonpland se radicó en 1821 en Santa Ana, Misiones, frente a Itapúa, Paraguay. Allí puso en marcha plantaciones de yerba mate y logró descifrar el proceso de germinación de la planta, un avance que hizo posible su cultivo a escala.

“La yerba ya formaba parte del conocimiento de pueblos originarios y jesuitas, pero fue Bonpland quien consiguió reproducirla y extender su producción”, detalló.

El impacto económico de ese avance generó fricciones con Gaspar Rodríguez de Francia, interesado en sostener el monopolio paraguayo. El conflicto terminó con la destrucción de la colonia y con el encierro del científico en Paraguay durante casi una década.

Aun en esas condiciones, Bonpland mantuvo su perfil de investigador y gestor: “Montó hospitales, impulsó cultivos, crió ganado y formó familia durante su cautiverio”, contó la docente.

Años correntinos y participación política
Tras recuperar la libertad en 1831, gracias a gestiones de la comunidad científica internacional, Bonpland se instaló en Corrientes. Con el impulso de referentes como Pedro Ferré recibió tierras en enfiteusis y se estableció en la estancia “El Recreo”, en Santa Ana del Río Uruguay.

Allí combinó tareas rurales con el estudio de la flora local. Además, colaboró con la causa unitaria, aportando ganado y recursos en los levantamientos contra Juan Manuel de Rosas. Enfrentamientos como el de Arroyo Grande impactaron en su economía, pero no frenaron su trabajo de clasificación de especies.

En Corrientes formó familia con Victoriana Cristaldo y tuvo tres hijos. Siguió navegando el río Uruguay, experimentando con cultivos y avanzando en sus investigaciones hasta sus últimos días.

Hoy sus restos reposan en el Cementerio De la Santa Cruz, donde el mausoleo fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1946.

Conservación de la Palmera Bonpland
Un eje central de la entrevista fue la protección ambiental vinculada a su figura. La Fundación Yayetopá impulsa la plantación de ejemplares de Butia Noblickii, conocida como Palmera Bonpland, en el acceso al mausoleo.

Estenaga explicó que se trata de una especie endémica que solo crece entre Paso de los Libres y la localidad de Bonpland. Desde 2009 está reconocida como Monumento Natural de Paso de los Libres.

“Cuidarla es cuidar parte de nuestra identidad natural y cultural”, remarcó, y alertó sobre su vulnerabilidad.

Cierre con mensaje a las nuevas generaciones
“Somos herederos del legado de Bonpland y es fundamental profundizar su estudio y difundirlo”, concluyó Estenaga.

La frase sintetiza el planteo de la charla: rescatar la memoria, preservar el ambiente y transmitir ese conocimiento a las próximas generaciones.

Fuente : Ponele H