Desde el inicio de la gestión libertaria, 160 empleos industriales por día fueron dados de baja. El PBI industrial per cápita se ubica hoy en niveles similares a los de 1985, lo que implica un retroceso cercano a cuatro décadas.
Un informe elaborado por equipos de investigación de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió sobre un contundente proceso de destrucción de puestos de trabajo en la Industria en la Argentina desde el inicio del gobierno de Javier Milei, con más de 100 mil empleos perdidos desde noviembre de 2023. El estudio vincula esta caída con un retroceso general de la actividad productiva y cambios en la estructura económica.
Otros sectores mostraron mayor resistencia, aunque también registraron caídas más moderadas, como la industria alimenticia, las tabacaleras y el sector del transporte.
Menos industria
El informe de la UBA también advierte sobre un retroceso en la participación de la industria dentro del Producto Bruto Interno (PBI). Según los datos del estudio, el peso del sector pasó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel comparable con el que tenía la Argentina antes de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 80 años.
Además, los investigadores detectaron un proceso de simplificación exportadora. Las exportaciones industriales de mayor valor agregado —las llamadas Manufacturas de Origen Industrial (MOI)— representan actualmente el 28% del total exportado por la industria, cuando en 2011 habían alcanzado el 35%.
Esto implica que la canasta exportadora del sector se concentra cada vez más en alimentos y commodities, con menor contenido tecnológico y menor capacidad de generación de empleo.
El informe también advierte sobre la situación del sector de bienes de capital, considerado clave para el desarrollo industrial.
Entre 2023 y 2025, la producción local cayó casi 25%, mientras que las importaciones crecieron 77%.
A esto se suma el impacto del Decreto 273/2025, que flexibilizó la importación de maquinaria agrícola usada. Entre mayo y octubre de 2025, estas compras externas se multiplicaron por ocho en comparación con el mismo período de 2024.
Esto implica que la canasta exportadora del sector se concentra cada vez más en alimentos y commodities, con menor contenido tecnológico y menor capacidad de generación de empleo.
El informe también advierte sobre la situación del sector de bienes de capital, considerado clave para el desarrollo industrial.
Entre 2023 y 2025, la producción local cayó casi 25%, mientras que las importaciones crecieron 77%.
A esto se suma el impacto del Decreto 273/2025, que flexibilizó la importación de maquinaria agrícola usada. Entre mayo y octubre de 2025, estas compras externas se multiplicaron por ocho en comparación con el mismo período de 2024.
Los autores concluyen que estos indicadores reflejan un proceso de desindustrialización que, de profundizarse, podría tener impactos estructurales sobre el empleo, la producción y el perfil exportador de la economía argentina.




