Despedidos de Alal esperan por la ayuda y enfrentan la incertidumbre

Referentes de los ex empleados informaron que aún no recibieron algún pago por las indemnizaciones. Mientras esperan definiciones judiciales piden que se concreten por escrito las ayudas comprometidas por Provincia y Municipio.

La situación de los trabajadores despedidos de la textil Alal en Goya continúa atravesada por la incertidumbre. A casi dos meses de los despidos, los obreros aseguran que todavía no percibieron las indemnizaciones pendientes, mientras las gestiones políticas y el proceso judicial avanzan sin definiciones concretas.

Así lo explicó a época Mariano Gauna, delegado de los trabajadores, quien detalló que desde el primer momento buscaron asistencia institucional ante el impacto social que generó el cierre de la planta.

“Nos acercamos a la Municipalidad para ver qué ayuda podían darnos. Fuimos dos veces por semana y también llegamos al gobernador y a la ministra de Industria para plantear un paquete de asistencia”, relató.

Según indicó, entre los planteos realizados figuraba la posibilidad de condonar deudas de servicios básicos y tributos municipales para los empleados afectados. En ese marco, el intendente de Goya, Mariano Hormaechea, se habría comprometido a gestionar la condonación de impuestos municipales, tasas de servicios, alumbrado público y patentes.

También se avanzó en la entrega de asistencia social para las familias de los trabajadores. “Recibimos módulos alimentarios y fuimos tres veces a retirarlos así como los kits escolares”, señaló Gauna. El dirigente explicó que la problemática alcanza a un universo amplio de trabajadores. “En Goya somos 240 empleados y, si se suman los despedidos de Villa Ángela, el total llega a unos 260”, indicó.

Mientras tanto, parte de la estructura productiva de la empresa continúa operando en Chaco. “Allá sigue funcionando una parte de la hilandería, aunque están en una situación similar a la nuestra”, explicó.

Uno de los principales reclamos de los trabajadores es que las ayudas prometidas por las autoridades se formalicen por escrito. Según Gauna, si bien existieron reuniones con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, la ministra de Industria, Mariel Gabur, y el intendente Hormaechea, todavía no hay documentación oficial que respalde los compromisos.

“Todo está hablado, pero no tenemos nada por escrito. En teoría la orden es no cortar la luz, pero necesitamos una disposición oficial”, sostuvo.

El problema ya comenzó a sentirse en algunos hogares. “Tenemos compañeros a los que les cortaron la luz porque no pudieron pagar. Después se la reconectaron, pero la deuda sigue acumulándose”, explicó.

En paralelo, el conflicto avanza por la vía judicial. Gauna recordó que los despidos comenzaron el 16 de enero, cuando la empresa cesanteó al personal en el marco de un proceso de concurso preventivo.

“Primero nos despidieron y pagaron la liquidación final. Pasó el plazo y no se cobró nada más”, afirmó. La situación derivó en actuaciones administrativas y judiciales. Hubo audiencias en Corrientes y posteriormente la empresa planteó iniciar un concurso de acreedores en la ciudad santafesina de Reconquista.

Según el delegado, la firma reconoció la deuda con los trabajadores, lo que habilitó la presentación de medidas judiciales para reclamar los pagos. Sin embargo, hasta el momento no se concretó ningún desembolso.

“La primera medida fue favorable para nosotros, pero no se cobró nada. Todavía hay instancias de apelación y la empresa puede seguir litigando”, explicó.

De avanzar el proceso concursal, los trabajadores deberán presentar sus créditos dentro de ese expediente judicial. “Si la sentencia queda firme, vamos a tener que hacer fila con los demás acreedores para reclamar lo que nos corresponde”, advirtió.

El panorama laboral tampoco ofrece alternativas inmediatas en la ciudad. “En Goya no hay trabajo. Son más de 120 personas con más de 20 años de antigüedad y con edades entre 45 y 60 años”, remarcó Gauna.

En ese contexto, los trabajadores evaluaron distintas alternativas para sostener la actividad, aunque algunas de ellas no lograron prosperar. “No llegamos a concretar la instancia de formar una cooperativa”, explicó.