Tras la aprobación en el Senado, el oficialismo se prepara para la discusión en la Cámara baja. Desde el Ejecutivo aseguran que defenderán el texto sin modificaciones sustanciales.
Luego de que el Senado aprobara la reforma laboral, Patricia Bullrich, anticipó este jueves que el Gobierno no aceptará cambios de fondo cuando el proyecto sea tratado en la Cámara de Diputados. “La ley ya está, es esta”, afirmó en una entrevista con Radio Rivadavia, al marcar la postura oficial frente a la próxima instancia legislativa.
Bullrich subrayó que el Senado conserva la última palabra en el trámite parlamentario y dejó en claro que el oficialismo insistirá con el texto sancionado por la Cámara alta si Diputados introduce modificaciones significativas. “Si Diputados cambia un montón de cosas, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta y sea mejor, no vamos a cambiar la ley”, sostuvo.
La funcionaria destacó que la iniciativa obtuvo un respaldo amplio en la Cámara alta. Según detalló, la mayoría de los artículos consiguió 42 votos afirmativos, superando el mínimo requerido. Incluso el artículo con menor margen fue aprobado con 38 votos a favor y 29 en contra. “Vos juntás una mayoría que tiene que tener los votos necesarios para que la ley salga”, señaló.
En cuanto al contenido de la reforma, afirmó que “el corazón de la ley está intacto” y explicó que el eje central es la modificación del sistema de negociación colectiva. El nuevo esquema prioriza la negociación por empresa, provincia y territorio, en lugar del modelo vertical concentrado en acuerdos nacionales. Según la funcionaria, el convenio de empresa prevalecerá sobre el regional y el nacional, lo que —sostuvo— permitirá “horizontalizar y federalizar la ley y la negociación”.
La reforma mantiene sin cambios el régimen de indemnización por despido, que continuará siendo de un año por año trabajado. “Es una tradición en la Argentina tener indemnización”, remarcó la funcionaria de Milei.
Entre las novedades, el proyecto incorpora el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a cubrir contingencias y pasivos laborales, con el objetivo de brindar mayor previsibilidad a las empresas. También se suman instrumentos como el banco de horas y el salario dinámico, en línea con lo que el Gobierno define como una modernización del régimen laboral.
Durante el debate parlamentario participaron distintos sectores. La CGT fue invitada a exponer y presentó propuestas, algunas de las cuales fueron incorporadas, aunque no acompañó la reforma. Bullrich aclaró que el Ejecutivo no avanzó sobre el financiamiento de las obras sociales sindicales. Además, se sumaron aportes de cámaras empresarias, del sector agropecuario y de la industria pesquera.
De cara al tratamiento en Diputados, el oficialismo busca acelerar los tiempos legislativos. “Esperemos que le hagan el tratamiento lo más rápido posible”, expresó, y fijó un objetivo político concreto: que la ley esté aprobada antes del 1° de mayo.




