La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años hallada sin vida en el paraje El Malezal, en Esquina, sumó un nuevo elemento: los investigadores encontraron su teléfono celular entre sus pertenencias. El dispositivo podría aportar información para reconstruir sus últimos movimientos y conocer qué ocurrió antes de su desaparición.
El celular podría ser clave para la investigación
Los investigadores analizarán el teléfono para determinar si contiene datos relevantes que permitan avanzar en la causa y esclarecer las circunstancias de la muerte de la docente.
La última comunicación conocida de Godoy fue el 7 de octubre, cuando le envió un audio a su nuera, Alejandra. En ese mensaje, le contó las dificultades que atravesaba por la falta de agua y las condiciones de la escuela rural donde trabajaba.
Ocho días después, el 15 de octubre, sus hijos denunciaron su desaparición, lo que dio inicio a una intensa búsqueda en la zona rural de Esquina.
Cinco detenidos y varias pruebas bajo análisis
Con el avance de la investigación, la atención de los fiscales se concentró en personas vinculadas con la estancia El Curupí, especialmente aquellas que mantenían contacto frecuente con la docente y conocían sus desplazamientos.
Uno de los principales sospechosos es Ireneo Zarza, capataz del establecimiento rural, acusado como coautor de femicidio. Durante los allanamientos, los investigadores encontraron ropa quemada en una construcción que utilizaba Zarza, ubicada a unos 150 metros de la escuela. Las prendas fueron secuestradas para realizar las pericias correspondientes.
También están imputados por femicidio Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, ambos vinculados con la estancia.
Otra de las acusadas es Rosa Leguizamón, imputada por homicidio simple. La mujer, que se desempeñaba como baqueana, ayudaba a trasladar a Godoy a caballo desde el casco de la estancia hasta la escuela y también le ofrecía alojamiento en una vivienda cercana.
En un allanamiento realizado en una propiedad vinculada con Leguizamón y Rojas, los efectivos encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente. Estos elementos también quedaron sujetos a peritajes.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio por haber brindado declaraciones contradictorias sobre la desaparición.
En una de sus versiones, afirmó que Godoy había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrojado a un bañado. Sin embargo, posteriormente se retractó. Su abogado, Norberto Codazzi, sostuvo que esa declaración había sido obtenida bajo presiones y maltratos policiales.
Los cinco sospechosos permanecen bajo prisión preventiva por disposición del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.
El cuerpo fue encontrado en un viejo potrero
El miércoles, dos policías que participaban de los rastrillajes encontraron el cuerpo de Nancy Godoy en un antiguo potrero del paraje El Malezal, en la zona rural de Esquina.
A partir del hallazgo, los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González trabajan para establecer si el asesinato ocurrió en ese lugar o si el cuerpo fue trasladado desde otro sector.
Los resultados de la autopsia y de las pericias sobre la ropa y los demás elementos secuestrados serán fundamentales para reconstruir lo sucedido.
Qué buscan determinar los investigadores
La causa tiene varios interrogantes pendientes. La Justicia deberá establecer cómo murió la docente, qué participación habría tenido cada uno de los acusados y si el crimen estuvo relacionado con un posible ataque sexual o con alguna de las irregularidades que Godoy había denunciado antes de desaparecer.
En ese contexto, el análisis del celular podría convertirse en una pieza importante para reconstruir sus últimas horas y sumar información a una investigación que todavía busca esclarecer todos los detalles del caso.










