LA CRECIDA DEL PARANÁ OBLIGA A SUSPENDER EL CRUCE ENTRE ITUZAINGÓ Y AYOLAS

La suba del caudal del río Paraná y las condiciones hidrometeorológicas adversas llevaron a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) a disponer el cierre preventivo del paso fronterizo que une Ituzaingó, Corrientes, con la ciudad paraguaya de Ayolas.

La medida comenzó a regir este martes 13 de octubre y, en principio, se mantendrá hasta el sábado 17, aunque el plazo estará sujeto a la evolución del clima y de la situación hidrológica en la región.

Como parte de las restricciones, también quedaron suspendidas temporalmente las visitas guiadas a la Central Hidroeléctrica Yacyretá y a la represa Aña Cuá. En cambio, el Centro de Visitantes ubicado en la zona urbana de Ituzaingó continuará funcionando con sus horarios habituales.

FUERTES APORTES DE AGUA Y APERTURA DE VERTEDEROS

El escenario hídrico obligó a intensificar las maniobras operativas en la represa, incluida la apertura de las compuertas del vertedero principal para regular el volumen de agua que llega desde las cuencas superiores.

Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de la Margen Derecha, informó que el caudal afluente al embalse se ubica cerca de los 28.000 metros cúbicos por segundo y advirtió que podría aumentar durante los próximos días por las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño.

Según explicó, las lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú superaron en cinco oportunidades los valores previstos. Como consecuencia, su aporte pasó de 1.500 a 9.000 metros cúbicos por segundo. A ese volumen se suman otros 19.000 metros cúbicos por segundo erogados por la represa de Itaipú, una combinación que repercute con fuerza sobre el tramo correntino del Paraná.

Desde el área técnica señalaron que las maniobras en la infraestructura hidroeléctrica buscan atenuar los efectos de esta crecida, aunque el fenómeno responde a condiciones naturales de la cuenca.

“Esto es un fenómeno natural que recibimos y se traslada aguas abajo de la presa. Suponiendo que no existiera la usina, el fenómeno causaría el mismo efecto y tal vez de mayor impacto”, sostuvo Ayala.

Mientras se monitorea la evolución de los caudales, el cruce internacional y las actividades turísticas permanecerán suspendidos de manera preventiva, a la espera de nuevas evaluaciones sobre las condiciones del río.