La fe, la música y las tradiciones correntinas se unieron en una jornada especial en Goya. La Plaza Mitre fue el punto de encuentro de miles de personas que participaron de los festejos en honor a Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad, en una celebración que combinó las actividades religiosas, el acompañamiento a los emprendedores locales y un festival artístico que tuvo al chamamé como gran protagonista del cierre.
La comunidad se reunió para expresar su devoción a la Virgen del Rosario en un ambiente marcado por la emoción, la alegría y el encuentro. A las celebraciones litúrgicas se sumaron los puestos de artesanos, feriantes y emprendedores, que aprovecharon la convocatoria para exhibir y comercializar sus productos.
Una vez finalizada la Santa Misa, la música tomó el escenario principal y le dio continuidad a los festejos con una programación que reunió a artistas locales y bailarines, en una noche donde no faltaron los zapateos y los tradicionales sapucay.
UNA GRILLA MUSICAL CON TALENTO LOCAL
La apertura del festival estuvo a cargo de la Orquesta Municipal, que presentó un repertorio preparado especialmente para la ocasión. Luego llegó el turno de Alejandro Fernández, César “Tuky” Ortiz y Rubén Olmedo, con la participación especial de Lisandro Stalla, quienes acompañaron musicalmente una celebración en la que el público respondió con entusiasmo.
La danza también tuvo su lugar con la presentación del ballet de Danzas Nativas, dirigido por el profesor Eliseo Fleitas. Sus integrantes aportaron el color y la expresión de las tradiciones folklóricas, en sintonía con el espíritu de la fiesta patronal.
Más tarde, el grupo Raíz Chamamecera, integrado por Franco Bejarano, Fabricio Ferrara, Cristian Chamarro y Mauro Aguilera, subió al escenario para compartir su repertorio con el público.
La respuesta de la gente fue inmediata. Entre aplausos y muestras de reconocimiento, los músicos recibieron el clásico pedido de “una más”, al que respondieron antes de despedirse del escenario.
El cierre quedó en manos de Ricardito Silva y su conjunto, que puso el broche final a la celebración con una presentación que reafirmó el lugar del chamamé en la identidad cultural de la región.
Así, entre música, baile y expresiones de devoción, la Plaza Mitre se convirtió en el escenario de una noche que reunió a familias, artistas y visitantes en torno a una de las celebraciones religiosas más significativas para la comunidad goyana.
UN TRABAJO MUNICIPAL COORDINADO PARA ACOMPAÑAR LOS FESTEJOS
La organización de las actividades requirió la intervención de distintas áreas de la Municipalidad de Goya, que trabajaron de manera articulada para garantizar el desarrollo de la programación y brindar asistencia a las personas que participaron de la jornada.
La Secretaría de Turismo y la Dirección de Cultura estuvieron a cargo de la coordinación y organización de la grilla artística durante las jornadas festivas.
Por su parte, Promoción Social impulsó la participación de artesanos, feriantes y emprendedores, disponiendo espacios en distintos sectores de la Plaza Mitre para que pudieran exhibir y comercializar sus productos.
Acción Social instaló puestos de hidratación para asistir al público durante toda la jornada, mientras que la Dirección de Tránsito organizó la circulación vehicular, delimitó las restricciones del circuito y desplegó un operativo de acompañamiento durante la procesión.
En materia sanitaria, la Subsecretaría de Salud, a través de Atención Primaria de la Salud (APS), dispuso su Equipo de Emergencia y una ambulancia para brindar atención preventiva y responder ante eventuales situaciones que requirieran asistencia médica.
La cobertura informativa estuvo a cargo de la Dirección de Prensa y la Coordinación de Comunicación Digital, que realizaron el seguimiento de las actividades y transmitieron en vivo a través de las redes oficiales del Municipio, permitiendo que quienes no pudieron acercarse a la plaza también siguieran los festejos.
UNA CELEBRACIÓN QUE RENUEVA LA FE Y LAS TRADICIONES
Los festejos en honor a Nuestra Señora del Rosario volvieron a reunir a la comunidad en torno a sus creencias, su historia y sus expresiones culturales. La participación de los fieles, el movimiento de los emprendedores y la presencia de artistas locales le dieron a la jornada un carácter que fue más allá de lo religioso.
Con el chamamé como protagonista del cierre, Goya despidió su fiesta patronal con una celebración que puso en valor la identidad correntina y el sentido de pertenencia de una comunidad que renueva cada año su devoción a la Virgen del Rosario.




