Brasil tendrá que volver a las urnas el próximo 25 de octubre para definir a su próximo presidente. El escrutinio de las elecciones generales confirmó que Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), y Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), fueron los dos candidatos más votados y avanzaron al balotaje.
Con el 98,67% de las secciones totalizadas, Flávio Bolsonaro registra el 47,26% de los votos, equivalentes a 55.629.803 sufragios, mientras que Lula alcanza el 44,89%, con 52.835.146 votos. Los porcentajes son oficiales y pueden modificarse levemente hasta completar la totalización.
La primera vuelta se realizó este domingo 4 de octubre y contó con una participación electoral de alrededor de 158,7 millones de votantes habilitados. Además de la elección presidencial, los brasileños votaron por gobernadores, diputados federales, senadores y representantes de las asambleas legislativas de los estados.
La legislación brasileña establece que para ganar la Presidencia en primera vuelta un candidato debe obtener más del 50% de los votos válidos. Como ninguno llegó a ese porcentaje, los dos primeros deberán enfrentarse nuevamente en una segunda elección. Los votos blancos y nulos no se contabilizan para determinar esa mayoría.
La definición tendrá además un fuerte componente político. Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, mientras que Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo. La campaña llegó a esta instancia marcada por una fuerte polarización y por diferencias en torno a la economía, la seguridad, el rol del Estado y la orientación internacional de Brasil.
El resultado de la primera vuelta también mostró una elección mucho más cerrada de lo que habían anticipado algunos sondeos previos. Durante el escrutinio, la ventaja de Flávio Bolsonaro se fue reduciendo a medida que avanzaba el conteo, especialmente con la incorporación de votos de regiones donde el respaldo a Lula es históricamente más fuerte.
Ahora comienza una nueva etapa de la campaña. Flávio Bolsonaro y Lula tendrán tres semanas para buscar nuevos apoyos y convencer a los electores que optaron por otros candidatos en la primera vuelta. La segunda vuelta se realizará el domingo 25 de octubre, y quien obtenga la mayoría de los votos válidos será el próximo presidente de Brasil.




