El Servicio Militar Voluntario ofrece a jóvenes que todavía no completaron la escuela secundaria la posibilidad de incorporarse a las Fuerzas Armadas, recibir formación militar y, al mismo tiempo, acceder a capacitaciones que pueden servirles para su futuro laboral.
Uno de los aspectos que más se destaca del régimen es que quienes adquieren conocimientos y habilidades durante su permanencia pueden acceder a un Certificado de Oficios y Competencias, con validez oficial en todo el territorio argentino.
Para obtener esta certificación no es indispensable haber terminado el secundario. De todos modos, quienes ingresen con sus estudios secundarios incompletos deberán avanzar y completar ese nivel educativo mientras permanezcan dentro del Servicio Militar Voluntario.
QUÉ SE NECESITA PARA INGRESAR
Las condiciones de incorporación pueden variar según la Fuerza Armada y las vacantes disponibles.
En el caso del Ejército Argentino, quienes quieran ingresar como soldados voluntarios deben ser ciudadanos argentinos nativos, por opción o naturalizados y tener entre 18 y 24 años al momento de la incorporación.
También deben contar con los estudios primarios aprobados, presentar el certificado de antecedentes penales y superar las condiciones físicas y de salud establecidas para el ingreso.
Así, el secundario completo no aparece como una exigencia para incorporarse inicialmente. El requisito sí adquiere importancia posteriormente, ya que quienes ingresen sin haber terminado la escuela deberán completar sus estudios durante su permanencia.
Una vez superada la etapa de admisión, los nuevos integrantes son incorporados inicialmente por un período máximo de dos años, bajo la categoría de Soldados Voluntarios de Segunda.
TERMINAR EL SECUNDARIO, UNA CONDICIÓN PARA CONTINUAR
Completar la escuela secundaria no solamente permite avanzar en la formación educativa, sino que también puede resultar determinante para quienes quieran continuar dentro de las Fuerzas Armadas.
Una vez finalizados los dos años del compromiso inicial, contar con el secundario completo constituye, como regla general, un requisito para obtener el alta efectiva y seguir en servicio activo.
La normativa contempla una excepción para aquellos soldados que hayan demostrado un desempeño destacado y puedan acreditar avances en sus estudios secundarios. En esos casos, una Junta de Calificaciones puede recomendar renovaciones adicionales del compromiso.
EL LÍMITE DE PERMANENCIA ES DE 28 AÑOS
Otro punto importante es diferenciar la edad para ingresar de la edad máxima que permite permanecer bajo este régimen.
La Ley 24.429 establece que los soldados voluntarios pueden continuar incorporados, dependiendo de las necesidades de cada Fuerza y de las aptitudes demostradas, hasta los 28 años.
Una vez cumplida esa edad, el compromiso ya no puede renovarse y la baja se produce durante el último mes del año calendario correspondiente.
Por lo tanto, para el Ejército Argentino la edad de incorporación va de los 18 a los 24 años, mientras que los 28 años marcan el límite de permanencia dentro del Servicio Militar Voluntario.
FORMACIÓN MILITAR Y CAPACITACIÓN PARA EL TRABAJO
La propuesta no se limita a la instrucción militar. Durante su paso por las Fuerzas Armadas, los voluntarios también pueden recibir capacitación laboral y formación en distintos oficios vinculados con las necesidades del servicio.
Al momento de finalizar su permanencia, pueden obtener un Certificado de Oficios y Competencias que acredita los conocimientos y capacidades laborales adquiridos y cuenta con validez oficial en todo el país.
Un dato importante es que esta certificación puede obtenerse aun cuando el soldado no haya completado sus estudios secundarios.
De esta manera, el Servicio Militar Voluntario combina la formación propia de las Fuerzas Armadas con la posibilidad de completar la educación secundaria y sumar conocimientos en oficios que pueden convertirse en una herramienta para la vida laboral una vez finalizada la experiencia dentro de la institución.







