El endeudamiento de los hogares argentinos sigue creciendo y, detrás de los números, aparecen historias de familias que recurren cada vez más a las tarjetas y a los préstamos para cubrir gastos básicos. Desde la organización “Endeudados organizados” advierten que cerca del 60% de la población adulta tiene algún tipo de deuda y que al menos 6 millones de personas ya se encuentran en situación de morosidad.
El panorama volvió a quedar en el centro de la discusión después de que el presidente Javier Milei relativizara los niveles de mora y los relacionara, entre otras cuestiones, con decisiones de consumo tomadas por los argentinos, como la compra de televisores durante el Mundial.
Desde “Endeudados organizados” cuestionaron esa explicación y plantearon otra realidad: “Los gastos aumentan y el salario no acompaña”. Según señalaron, muchas personas ya no utilizan el crédito para comprar bienes de consumo, sino para poder afrontar necesidades básicas como alimentos, alquileres, servicios o incluso cancelar deudas anteriores.
Oriana Fernández, integrante de la organización, explicó que buena parte de los casos que reciben tienen ese denominador común. Son personas que toman un préstamo o utilizan la tarjeta porque no les alcanza el dinero disponible para llegar a fin de mes.
Fernández respondió directamente a los dichos de Milei sobre la compra de televisores. “En mi resumen de tarjeta no hay ningún televisor, de hecho no tengo televisor, no soy parte de los argentinos de los que él habla”, sostuvo.
En su caso, además, la situación se volvió todavía más complicada porque trabaja principalmente en el rubro textil, un sector que depende fuertemente del consumo y que, según describió, también atraviesa una fuerte caída.
“Puse todo mi salario en la tarjeta, pagarla entera pero tener que usarla porque me quedaba sin dinero después de pagarla”, relató.
La necesidad de generar más ingresos también modificó su rutina laboral. El año pasado tenía un solo empleo. Actualmente tiene tres trabajos para poder sostener los gastos cotidianos y mantener a su hijo.
Uno de los principales problemas que detectó en los casos que llegan a la organización está relacionado con las tasas de interés. Fernández aseguró que, en muchos préstamos, las tasas superan ampliamente el monto original solicitado.
“En la mayoría de los casos, vemos que el promedio es del 500% para arriba. Hoy en día pedís un préstamo de 400 mil pesos y tenés que devolver un millón de pesos”, explicó.
Para la organización, el endeudamiento dejó de ser una herramienta utilizada principalmente para realizar compras y pasó a convertirse, en muchos hogares, en una forma de sobrevivir al mes.
“La gente se está endeudando para llegar a fin de mes, para comer, para pagar los servicios. La gente se está endeudando porque hoy el costo de vida es carísimo”, remarcó Fernández.
La economista Ana Rameri también analizó el escenario y vinculó el crecimiento de la morosidad con la pérdida de ingresos de los hogares. “Tenemos 6 millones de personas endeudadas que están en situación de morosidad”, afirmó.
Para Rameri, la situación no puede explicarse simplemente como un problema entre particulares. Consideró que el nivel de endeudamiento es consecuencia de un esquema económico que buscó reducir la inflación mediante una fuerte contracción del consumo.
“Esto no tiene nada que ver con un acuerdo entre privados. Esto es el resultado inevitable de un programa económico que el único mecanismo y estrategia para bajar la inflación es pulverizar el consumo masivo, destruir la demanda interna, y esto lo hizo deteriorando el salario y los ingresos familiares”, sostuvo.
Mientras el debate político gira alrededor de las causas de la morosidad, las familias endeudadas enfrentan una realidad mucho más concreta: cada mes deben hacer cuentas para cubrir gastos que siguen aumentando, con ingresos que, según advierten desde estas organizaciones, no logran acompañar ese ritmo.







