Cada 10 de agosto, Argentina conmemora el Día de la Fuerza Aérea Argentina, una fecha que tiene sus raíces en los primeros pasos de la aviación militar organizada en el país y que, con el paso de las décadas, quedó ligada al crecimiento de la actividad aeronáutica nacional.
El origen se remonta al 10 de agosto de 1912, cuando el entonces presidente Roque Sáenz Peña firmó el decreto mediante el cual se creó la Escuela de Aviación Militar. A partir de aquella decisión comenzó una nueva etapa para la formación de aviadores y especialistas, dando impulso formal al desarrollo de la aviación militar argentina.
Con el tiempo, la actividad fue adquiriendo una estructura propia. En 1945, la aviación militar alcanzó autonomía como Fuerza Armada y, nueve años más tarde, en 1954, quedó establecido oficialmente el 10 de agosto como Día de la Fuerza Aérea Argentina.
Durante estos más de cien años, la institución atravesó importantes transformaciones. La evolución tecnológica modificó las aeronaves, los sistemas y las herramientas utilizadas, mientras que también fueron apareciendo nuevas capacidades y especialidades vinculadas con la actividad aérea y la defensa.
Pero detrás de cada operación hay mucho más que aeronaves. La historia de la Fuerza Aérea también fue construida por generaciones de pilotos, instructores, mecánicos, especialistas y personal de apoyo, cuyos trabajos resultan fundamentales para sostener el funcionamiento de la institución.
Este 10 de agosto de 2026 se cumplen 114 años del decreto firmado por Roque Sáenz Peña, considerado el punto de partida de la aviación militar organizada en la Argentina.
Una fecha que, año tras año, permite repasar una parte importante de la historia aeronáutica del país y reconocer el camino recorrido desde aquellos primeros vuelos hasta las capacidades que forman parte de la Fuerza Aérea Argentina en la actualidad.










