Un relevamiento de Argentinos por la Educación dio a conocer que el uso de celulares entre los niños sigue creciendo desde edades tempranas. A nivel nacional, seis de cada diez estudiantes de 8 años ya poseen un teléfono propio. Si bien limitar su utilización dentro del aula reduce las distracciones, los estudios científicos aún no han demostrado de manera definitiva que esa medida mejore el desempeño escolar. En Corrientes, la normativa vigente solo permite usar estos dispositivos durante los recreos, las horas libres y al ingresar o salir de la escuela.
El informe, publicado en julio de 2026, señala que el acceso a celulares propios es cada vez más frecuente entre los alumnos argentinos de 8 años.
En ese contexto, Corrientes integra el grupo de once provincias que cuentan con una legislación específica para regular el uso de teléfonos móviles en los establecimientos educativos. La Ley Provincial Nº 5873 dispone que los celulares deben permanecer apagados durante las clases en todos los niveles y modalidades, pudiendo utilizarse únicamente en los recreos, las horas libres y en los momentos de entrada y salida.
En la provincia, el estudio indica que el 50% de los alumnos de tercer grado, con apenas 8 años, ya tiene un celular propio. Aunque el porcentaje es elevado, se encuentra por debajo del promedio nacional, que alcanza el 58,6%.
La investigación también remarca que las restricciones al uso de estos dispositivos contribuyen a disminuir las distracciones en el aula. Sin embargo, aclara que hasta el momento no existe evidencia científica suficiente para sostener que prohibir los celulares, por sí solo, genere una mejora en el rendimiento académico.
El trabajo fue realizado por Andrea Goldin, investigadora del CONICET y de la Universidad Torcuato Di Tella, junto con Martín Nistal y Tomás Besada. Los especialistas analizaron distintos estudios sobre el uso de celulares en las escuelas y concluyeron que no hay una respuesta definitiva respecto de si su prohibición favorece el aprendizaje.
Los datos del relevamiento
La información proviene de las pruebas Aprender. Los resultados muestran que el 59% de los estudiantes de tercer grado de primaria posee un celular propio, el 23% utiliza el teléfono de algún integrante de su familia y el 18% restante no tiene acceso a un dispositivo. En el nivel secundario, en tanto, la tenencia de celulares llega al 90% de los alumnos.
Según los autores del informe, el crecimiento del acceso a teléfonos móviles desde edades cada vez más tempranas plantea la necesidad de revisar cómo incorporar estas tecnologías al ámbito educativo y cuáles deben ser las reglas para su uso dentro de las escuelas.



