Este 16 de julio, la comunidad católica conmemora el 126° aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí, una de las celebraciones religiosas más significativas para Corrientes y todo el Nordeste argentino. La fecha recuerda la histórica ceremonia realizada en 1900, cuando la imagen de la patrona correntina fue coronada por autorización del papa León XIII, en reconocimiento a la profunda devoción del pueblo hacia la Virgen.
La coronación, concretada el 16 de julio de 1900, convirtió al Santuario de Itatí en uno de los principales destinos de peregrinación mariana del país. Desde entonces, miles de fieles renuevan año tras año su fe y compromiso espiritual participando de las celebraciones.
La historia de la advocación de la Virgen de Itatí se remonta a principios del siglo XVII, cuando comenzó a ser venerada por los pueblos originarios y los primeros habitantes de la región. Con el paso del tiempo, esa devoción se extendió más allá de las fronteras de Corrientes hasta convertirse en una de las expresiones de fe más importantes de la Argentina.
El reconocimiento otorgado por la Santa Sede fortaleció aún más esta tradición religiosa, destacando tanto la antigüedad del culto como la constante llegada de peregrinos que visitaban el santuario para agradecer, pedir protección o renovar su esperanza.
Cada año, miles de personas provenientes de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe, además de Paraguay y Brasil, llegan a Itatí caminando, en bicicleta, a caballo o en caravanas para participar de las celebraciones litúrgicas.
Más allá de las festividades del 9 y 16 de julio, la Basílica permanece abierta durante todo el año como un lugar de encuentro para quienes desean cumplir promesas, agradecer favores recibidos o fortalecer su fe.
A 126 años de aquella histórica coronación, Nuestra Señora de Itatí continúa siendo uno de los mayores símbolos de fe, esperanza e identidad del Litoral argentino, convocando a generaciones de peregrinos que llegan hasta la Basílica para rendir homenaje a la querida “Madre de los correntinos”.



