Crece la tensión entre Estados Unidos e Irán por amenazas cruzadas y el conflicto en el estrecho de Ormuz

El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán atraviesa un nuevo momento de máxima tensión, con fuertes advertencias de ambos gobiernos, ataques en Medio Oriente y una creciente preocupación internacional por una posible escalada del conflicto.

Uno de los hechos que profundizó la crisis fueron las declaraciones de Mojtaba Jamenei, hijo y sucesor del fallecido líder supremo Alí Jamenei, quien aseguró que la muerte de su padre será vengada y afirmó que ya fueron identificados los responsables del ataque ocurrido el 28 de febrero.

El dirigente iraní sostuvo que quienes participaron de ese hecho “no tendrán una muerte tranquila”, alimentando el temor de una nueva escalada militar en la región.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Irán intentó atentar contra su vida y advirtió que su país está preparado para responder con toda su capacidad militar. Incluso aseguró que alrededor de 1.000 misiles estadounidenses están listos para ser utilizados contra objetivos iraníes y que existen muchos más disponibles si la situación lo requiere.

En medio de esta escalada, Washington confirmó nuevas operaciones militares contra posiciones iraníes. Desde Teherán informaron que un integrante de sus Fuerzas Armadas murió durante un ataque estadounidense contra el puerto de Jask, ubicado al sur del país, sobre el golfo de Omán.

Como respuesta, Irán lanzó ofensivas contra países del Golfo que albergan bases militares de Estados Unidos, entre ellos Kuwait, Baréin y Catar.

A su vez, Omán denunció haber sido alcanzado por ataques luego de que la Guardia Revolucionaria iraní extendiera su ofensiva a varios Estados del Golfo. El episodio ocurrió poco después de que el canciller iraní visitara Mascate para dialogar sobre la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.

Precisamente, esa vía marítima continúa siendo uno de los principales puntos de preocupación mundial. Irán mantiene limitaciones al tránsito de embarcaciones y solo permite la navegación a través de un corredor cercano a su costa.

El asesor del líder supremo iraní, Mohsen Rezaee, aseguró que el estrecho de Ormuz tiene un valor estratégico superior al de “decenas de bombas atómicas” y remarcó que la República Islámica defenderá ese paso marítimo, considerado fundamental para el comercio internacional de petróleo y gas.

En paralelo, Qatar y Omán mantienen gestiones diplomáticas con el objetivo de reducir la tensión y facilitar una reanudación del diálogo entre Washington y Teherán. Sin embargo, los recientes ataques sobre territorio de ambos países complicaron esos esfuerzos.

La tensión también se trasladó al plano político cuando un medio iraní de línea conservadora publicó una infografía con 13 dirigentes extranjeros señalados como posibles objetivos de represalia por la muerte de Alí Jamenei. Entre ellos aparecen Donald Trump, funcionarios de Israel y líderes europeos.

La crisis también tuvo repercusiones en el mar. India informó que diez de sus ciudadanos fueron rescatados y que otro continúa desaparecido luego del ataque al buque mercante GFS Galaxy, frente a las costas de Omán.

El Comando Central de Estados Unidos indicó que la embarcación sufrió un incendio y graves daños en la sala de máquinas, responsabilizando a Irán por el ataque.

Con nuevas amenazas, acciones militares y la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, la comunidad internacional sigue de cerca un conflicto que podría tener consecuencias de alcance mundial.