Durante una nueva emisión del programa radial “Caminos para Aprender”, que lleva adelante la Secretaría de Educación de la Municipalidad de Goya por FM Ciudad 88.3, las licenciadas Paula Zini y Noelia Rojo compartieron una charla centrada en la realidad actual de los jardines de infantes, abordando los desafíos pedagógicos, emocionales y sociales que atraviesa el nivel inicial en Corrientes.
En un escenario atravesado por la disminución de la natalidad y las transformaciones familiares, ambas profesionales coincidieron en la necesidad de fortalecer la capacitación docente y generar espacios de acompañamiento emocional para quienes trabajan diariamente en las aulas.
Paula Zini, vicedirectora de la Escuela Jardín N° 1 “Bambi”, recordó la extensa historia de la institución, considerada la escuela pública de nivel inicial más antigua de la provincia. Aunque sus comienzos datan de la década del 40, en 1972 obtuvo oficialmente la denominación de escuela jardín gracias al impulso de familias y vecinos que llevaron adelante la histórica “campaña del ladrillo” para construir el edificio propio.
Actualmente, el establecimiento cuenta con 54 años de trayectoria y representa un símbolo del compromiso de la comunidad con la educación de las infancias.
Por su parte, Noelia Rojo, integrante del Colegio Santa Teresa de Jesús, destacó los 130 años de historia de esa institución educativa. Explicó que el nivel inicial comenzó a funcionar en 1966 bajo la conducción de religiosas y que, tras distintos procesos de reorganización y articulación con la primaria, logró su reconocimiento oficial como Escuela Jardín en 2020, durante la gestión de la representante legal María Blanca Rinaldi.
CAMBIOS EN LAS AULAS Y NUEVAS REALIDADES
Entre las principales preocupaciones planteadas, las docentes señalaron el descenso en la cantidad de nacimientos, una situación que repercute directamente en la matrícula de jardines públicos y privados, provocando incluso el cierre de algunas salas de tres años.
Además, remarcaron que las aulas actuales presentan una realidad mucho más diversa y compleja. “Hoy convivimos con múltiples formas de familias, distintos ritmos de aprendizaje y necesidades muy diferentes”, expresó Zini, al explicar la dificultad de acompañar más de veinte realidades distintas en pocas horas de clase.
También hicieron referencia a las nuevas dinámicas familiares y al impacto que tiene la ausencia de adultos por cuestiones laborales, situación que muchas veces deriva en niños con dificultades para expresar emociones o desarrollar herramientas de contención afectiva.
ACTUALIZACIÓN DOCENTE Y CONTENCIÓN EMOCIONAL
En cuanto al aspecto pedagógico, destacaron que Corrientes trabaja con un diseño curricular renovado y con un Plan Jurisdiccional de Alfabetización desarrollado junto a la Fundación Pérez Companc.
La propuesta, basada en la psicolingüística, apunta a fortalecer el lenguaje desde edades tempranas y reconocer los saberes previos de cada niño en el proceso de alfabetización.
Sin embargo, ambas especialistas subrayaron que la formación docente no debe limitarse únicamente a lo académico. Durante la entrevista insistieron en la importancia de la educación emocional, tanto para los alumnos como para los maestros, quienes enfrentan diariamente situaciones de gran exigencia emocional.
En ese sentido, plantearon la necesidad de construir redes de acompañamiento y apoyo para responder a una pregunta que consideran fundamental: “¿Quién contiene a quienes educan y cuidan todos los días?”.
RECONOCIMIENTO A LA VOCACIÓN DOCENTE
La conversación también incluyó un homenaje a Rosario Vera Peñalosa, reconocida como la “Maestra de la Patria”, cuya mirada innovadora sobre el juego, la exploración y la enseñanza continúa siendo una referencia para el nivel inicial.
Las licenciadas compartieron además experiencias personales vinculadas al desafío de equilibrar la maternidad y la docencia, admitiendo que muchas veces debieron aprender sobre la marcha en la crianza de sus propios hijos.
Finalmente, pese a las dificultades sociales y económicas que atraviesan muchas familias —como situaciones de hambre o carencias afectivas—, ambas coincidieron en que el mayor premio de la profesión sigue siendo el cariño y el recuerdo que sus alumnos mantienen con el paso de los años.




