Juventud Unida dio un paso importante en la Liga Goyana de Vóley Femenino 2026 y se aseguró un lugar en la final tras vencer por 3 sets a 1 a Juventud Unida Élite. El encuentro se disputó el fin de semana pasado en el estadio del Club Unida y tuvo parciales de 25-23, 25-21, 25-27 y 25-22.
Después de la victoria, la capitana del equipo, Milagros Aguirre, compartió sus sensaciones y destacó el esfuerzo de un plantel que tuvo que superar varios desafíos para llegar a esta instancia, entre ellos los viajes, la falta de entrenamientos compartidos y la necesidad de mejorar la comunicación dentro de la cancha.
“Soy de Resistencia, Chaco. Juego al vóley desde muy chica, siempre estuvo presente en mi vida, y ahora tuve el agrado de formar parte del equipo que llegó a la final con mucho esfuerzo y dedicación”, expresó.
UN PLANTEL QUE SE FUE CONSTRUYENDO CON ESFUERZO
Uno de los principales obstáculos para Juventud Unida fue lograr que jugadoras de distintas localidades pudieran conocerse y funcionar como equipo. La capitana reconoció que la comunicación fue uno de los aspectos que más les costó durante la temporada.
“Por ahí lo que nos cuesta es un poco la comunicación, por esta cuestión de que no todas jugamos en el mismo equipo. Somos de todos lados distintos y venimos acá por y para la liga. Fue tedioso el tema de los viajes y demás, pero con esfuerzo y dedicación todo se puede”, explicó.
Sobre la semifinal, Aguirre reconoció que fue un partido exigente y que hubo momentos en los que los errores de coordinación complicaron el rendimiento del conjunto.
“El partido fue pesado, muy pesado. En realidad, nos costó por problemas de comunicación en algunas cuestiones básicas o un poco tontas en cuanto al juego, pero es tema de que no nos conocemos y de que jugamos pocas veces juntas”, señaló.
Pese a esas dificultades, la clasificación tuvo un significado especial para el plantel y para su entrenador, Santiago.
“Estoy más que feliz por nuestro DT, que pudo llegar a la final que tanto se merecía desde hace un buen tiempo”, manifestó la capitana.
VIAJES Y ENTRENAMIENTOS PARA LLEGAR MEJOR A LA FINAL
La diversidad de procedencias es una de las características del equipo. Algunas jugadoras deben viajar para disputar la competencia y organizar sus tiempos para compartir entrenamientos con sus compañeras.
Aguirre contó que dos integrantes que viven fuera de la ciudad llegaron unos días antes de la semifinal para trabajar junto al plantel local y mejorar el entendimiento dentro de la cancha.
“Nosotras, por ejemplo, hay dos chicas que venimos de afuera que vinimos unos días antes para entrenar y acoplarnos al equipo local. Esas serían las preparaciones, venimos exclusivamente a entrenar para manejar esas cosas como equipo”, detalló.
Entre las jugadoras mencionadas se encuentra Natalia Aranda, oriunda de Barranqueras, además de la propia Aguirre, que es de Resistencia. La capitana también indicó que otras tres integrantes son de Corrientes, aunque no se precisaron las localidades de origen de todas ellas.
De cara al encuentro decisivo, el objetivo será repetir esa preparación previa y fortalecer el funcionamiento colectivo. La posibilidad de disputar entrenamientos frente al equipo masculino del club también aparece como una alternativa para llegar en mejores condiciones.
LA META ES QUEDARSE CON EL TÍTULO
Con la clasificación asegurada, Juventud Unida ya tiene la mirada puesta en la final. Aguirre dejó en claro que el grupo quiere aprovechar esta oportunidad y buscar el campeonato.
“Obvio, ¿qué equipo no quiere llegar a la final? La idea sería volver a hacer lo mismo, de venir a entrenar unos días antes de la final o programar entrenamientos contra los chicos del club para prepararnos para una final fuerte”, adelantó.
La capitana también destacó que esperan un partido atractivo, sin importar cuál sea el rival que consiga el otro lugar en la definición.
“Va a ser una final muy linda. Cualquiera de los equipos que pase va a ser un partido re lindo y qué mejor que terminar toda la liga siendo campeones. Así que esperemos”, expresó.
MILAGROS AGUIRRE Y UNA PASIÓN QUE COMENZÓ A LOS NUEVE AÑOS
La historia de la capitana está ligada al vóley desde su infancia. Según contó, comenzó a practicar este deporte a los nueve años, impulsada por el gusto que su familia siempre tuvo por esta disciplina.
Durante su recorrido pasó por diferentes posiciones, como armadora, punta y opuesta, adaptándose a las necesidades del juego.
“Juego desde los 9 años. Por el tema de que a mi familia siempre le gustó el vóley, entrené mucho. Pasé por un montón de posiciones: armadora, punta, opuesta, y por la altura también se me complicó, así que fui variando”, relató.
Su llegada a la Liga Goyana se produjo hace aproximadamente cinco o seis años, cuando un conocido de Santiago, el entrenador del equipo, la invitó a sumarse a la competencia.
“Me contacta un conocido de Santi, nuestro DT, y me invita a jugar la liga. Me re emocioné porque nunca me habían invitado a jugar en un equipo de afuera. Lo vi como una oportunidad”, recordó.
Desde entonces, Aguirre encontró en Juventud Unida un lugar para seguir creciendo deportivamente y sentirse parte de un grupo que la recibió con los brazos abiertos.
“Estoy feliz y agradecida de que me inviten y con muchas ganas de meterle para adelante y nunca decepcionar a este club que me abrió los brazos y me tomó como parte de su familia”, concluyó.
Ahora, Juventud Unida tendrá por delante el desafío más importante de la temporada. Después de superar una semifinal exigente y de trabajar para consolidar un plantel integrado por jugadoras de distintas procedencias, el equipo buscará cerrar la Liga Goyana de Vóley Femenino 2026 de la mejor manera: levantando el trofeo de campeón.







