El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que impulsará una reforma constitucional para establecer el transporte público gratuito los sábados y domingos. La propuesta generó críticas del senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, quien aseguró que el mandatario recurre a promesas de campañas anteriores para conseguir el apoyo de los votantes, a nueve días de la segunda vuelta electoral.
Lula presentó la iniciativa el jueves y sostuvo que la medida permitiría que los trabajadores aprovechen sus días libres para salir, pasear y disfrutar de su tiempo. El anuncio se produjo después de que el Congreso aprobara la reducción de la semana laboral de 44 a 40 horas.
UN PAQUETE DE MEDIDAS CON UN ALTO COSTO
La propuesta de transporte gratuito forma parte de una serie de anuncios realizados durante las últimas semanas. Entre ellos figuran ayudas para los sectores de menores ingresos, subsidios a los combustibles y beneficios destinados a taxistas y pequeños empresarios.
Según estimaciones difundidas por medios de comunicación, el costo anual del conjunto de medidas podría ubicarse entre 180.000 y 250.000 millones de reales, equivalentes a entre 35.000 y 49.000 millones de dólares.
En un video publicado sobre la iniciativa, Lula explicó que los recursos para financiar el transporte público gratuito saldrían del presupuesto que los diputados administran para ejecutar proyectos en sus respectivos distritos.
FLÁVIO BOLSONARO CUESTIONÓ LOS ANUNCIOS
El senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, cuestionó la propuesta y acusó a Lula de recuperar promesas de campañas anteriores para influir en las emociones de los votantes.
También criticó al mandatario por intentar avanzar con una reforma constitucional vinculada a la seguridad pública cuando faltaban pocos días para las elecciones.
«Le ha entrado la desesperación a Lula. Nunca hizo nada por la seguridad pública y ahora, cuando falta poco para las elecciones, intenta sacar adelante la propuesta», afirmó el senador.
Entre los cambios que defiende Bolsonaro se encuentra la posibilidad de reducir de 18 a 14 años la edad de responsabilidad penal para determinados delitos graves.
Sin embargo, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, retiró el jueves la propuesta de reforma de la agenda legislativa por la falta de consenso entre el oficialismo y la oposición. La edad de responsabilidad penal fue uno de los principales puntos de desacuerdo.
UNA SEGUNDA VUELTA CON RESULTADO ABIERTO
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% alcanzado por Lula. La segunda vuelta está prevista para el 25 de octubre.
Las últimas encuestas mencionadas en el informe ubican a ambos candidatos con una diferencia de dos puntos, dentro de un escenario de empate técnico.
En paralelo, el senador consiguió nuevos apoyos políticos. Entre el 5 y el 8 de octubre, cinco partidos de centroderecha y derecha anunciaron formalmente su respaldo a su candidatura. Se trata de União Brasil, Progressistas (PP), Republicanos, Podemos y Novo, la fuerza del exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema, quien quedó fuera de la competencia tras la primera vuelta.
União Brasil y Progressistas integran la federación União Progressista. Con excepción de Novo, las demás fuerzas habían anunciado previamente que mantendrían una posición neutral ante los comicios.
Bolsonaro también recibió el apoyo del exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, quien terminó quinto en la primera vuelta con el 2,18% de los votos válidos. El Partido Social Democrático (PSD), al que pertenece Caiado, no fijó una postura a nivel nacional.
EL CAMBIO DE ESCENARIO POLÍTICO
La situación electoral de Flávio Bolsonaro había sido menos favorable en los meses anteriores. En agosto, União Progressista, Republicanos y Podemos habían optado por la neutralidad. Además, una encuesta de Datafolha publicada diez días antes de la primera votación registraba un 40% de intención de voto para Lula y un 36% para Bolsonaro.
El senador busca acceder por primera vez a la Presidencia y ocupa el espacio político de su padre, Jair Bolsonaro, expresidente condenado a 27 años y tres meses de prisión por la trama golpista posterior a la derrota electoral de 2022.
El Supremo Tribunal Federal (STF) dictó la sentencia el 11 de septiembre de 2025 y dejó firme la pena el 25 de noviembre de ese mismo año.
Durante la campaña, Flávio Bolsonaro prometió conceder una amnistía a su padre. La posibilidad de avanzar con esa iniciativa dependerá de la composición del Congreso y de los acuerdos políticos que puedan alcanzarse.
LAS PROYECCIONES PARA EL CONGRESO
De acuerdo con proyecciones basadas en datos del Tribunal Superior Electoral y de la Agencia Senado, las bancadas de los seis partidos que respaldan la candidatura de Bolsonaro, incluido el PL, sumarían 286 diputados, equivalentes al 55,8% de la Cámara, y 50 de los 81 integrantes del Senado.
El Partido Liberal se perfila, además, como la principal fuerza legislativa a partir del 1 de febrero de 2027, con una proyección de 121 diputados y 28 senadores.
Este escenario podría resultar determinante para las propuestas que el candidato pretende impulsar si llega a la Presidencia, incluida la eventual amnistía para su padre. Mientras tanto, la gratuidad del transporte público y las iniciativas vinculadas a la seguridad se instalaron entre los principales temas de discusión en la recta final de la campaña electoral brasileña.



